¿Sabes cómo identificar el acoso sexual en el trabajo?

Desafortunadamente, casi todas las mujeres, personas trans o no binarias que conoces pueden contarte una experiencia en la que han sido víctimas de violencia de género (desde silbidos callejeros, hasta la agresión sexual). Si eres mujer, una persona trans o no binaria, lo más probable es que esto no sea una novedad para ti.

La violencia contra las mujeres y las niñas (VCMN) está arraigada en la estructura patriarcal de nuestra sociedad, en la que los hombres han controlado tradicionalmente el poder. Está presente en todos los ámbitos de nuestra vida, especialmente en nuestras relaciones, ya sea con familiares, parejas o colegas. Nos afecta a todxs, pero sus efectos pueden ser más dañinos para quienes forman parte de grupos minoritarios (migrantes, mujeres de color, personas LGBTQ+, personas indocumentadas, etc.).

El acoso sexual es una forma de VCMN que también puede ocurrir en el trabajo. Puede manifestarse en prácticas machistas, que van desde prácticas “casuales” y aparentemente inofensivas, como una broma o un gesto, hasta agresiones sexuales e incluso feminicidio (el asesinato de una mujer en razón de su género). Ciertos comportamientos se han normalizado tanto que, a veces, no reconocemos que son actos de violencia.

Entonces, ¿qué es el acoso sexual en el trabajo?

Es cualquier comportamiento sexual no deseado que cree un ambiente laboral intimidante, hostil, degradante o humillante y que tenga el propósito o efecto de violar la dignidad de unx trabajadorx.

Para comprender mejor la presencia de estos elementos, también debes tener en cuenta que:

  • Un comportamiento sexual puede comprender conductas físicas, verbales y no verbales (por ejemplo, textos e imágenes);
  • No importa si el perpetrador alega que no pretendía incomodar a la víctima;
  • El consentimiento libre y válido es clave en cualquier contacto sexual entre adultos;
  • La víctima no necesita tener un contrato escrito de su empleadorx para recibir protección;
  • Cuando la dignidad de una persona se ve afectada, puede provocar sentimientos de vergüenza, humillación, miedo, frustración, vulnerabilidad; y,
  • Un entorno hostil puede resultar intimidante, degradante, humillante u ofensivo.

¿Puedes reconocer el acoso sexual en el trabajo?

El acoso sexual en el trabajo puede ser un incidente grave de agresión sexual, pero también puede ser una conducta menos evidente que te incomode. Pueden ser comentarios sexuales o bromas sobre ti o unx colega; comportamientos físicos, incluyendo comportamientos sexuales no deseados, como tocar, abrazar o besar, y diversas formas de agresión sexual. Además, incluye mostrar imágenes, fotos o dibujos de naturaleza sexual, como circular pornografía por correo electrónico o WhatsApp, o tener imágenes de mujeres desnudas o semidesnudas en el trabajo. También pueden ser solicitudes o exigencias de favores sexuales, o incluso miradas lascivas o inapropiadas.

Si no estás segurx de haber sido víctima de acoso sexual o si deseas protegerte a ti mismx o a unx colega de él, puedes hacerte las siguientes preguntas:

  1. ¿He estado expuestx a una conducta de naturaleza sexual en el trabajo proveniente de unx superior o colega?
  2. ¿Este comportamiento ha sido indeseado o no solicitado por mí?
  3. ¿Ese comportamiento ha afectado mi dignidad como persona?
  4. ¿La situación ha creado un entorno hostil en mi trabajo?

Es importante saber que el acoso sexual en el trabajo y otras formas de abuso de poder y de VCMN son ilegales y, en su mayoría, castigados por la ley. El Reino Unido tiene un sistema legal que contiene reglas que te protegen de estos comportamientos y que consagra tus derechos, especialmente aquellos que garantizan que puedas tener una vida digna y libre de violencia.

Puedes promover la prevención del acoso sexual en el trabajo solicitando a tu empleadorx que cuente con una política clara e integral contra el acoso sexual. Si ocurriera un presunto caso de acoso sexual, esta política informaría a todas las partes sobre sus derechos, roles y responsabilidades, y establecería cómo lidiar de manera rápida y eficiente con una denuncia de acoso sexual.

Si crees que tú o unx amigx o colega ha sido víctima de acoso sexual en el trabajo, puedes comunicarte con tu representante sindical o la representante de la mujer de tu sindicato. Ellxs pueden guiarte en cuanto a qué hacer. Igualmente, puedes comunicarte con organizaciones especializadas, como el Servicio de Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS), a través de nuestra línea de ayuda 0808-145-4909 o por correo electrónico: info@lawrs.org.uk.

Si el acoso es muy grave, también puede ser un delito. Si unx colega o supervisorx te ha agredido sexualmente o te ha amenazado físicamente, o si estás preocupadx por tu seguridad, puedes comunicarte con la policía, al 101, o con el Servicio Nacional de Salud (NHS), al 111. Tienes derecho a pedir un intérprete cuando te comuniques con ellxs.

Recuerda siempre que no estás solx y que no es tu culpa.

 


Tribunales de familia y mujeres migrantes

En 2019, LAWRS y la campaña Step Up Migrant Women publicaron The Right to be Believed,  o El derecho a ser creídas, teniendo en cuenta las barreras que impiden que las víctimas con un estado migratorio inseguro denuncien abusos a la policía. Entre los múltiples testimonios recogidos para el informe, Katia* nos dijo que su agresor “usó el sistema pulgada a pulgada”, refiriéndose a cómo usó el conocimiento que tenía del sistema para prolongar el abuso hacia ella. Desde nuestro trabajo de primera línea, sabemos que la forma en que los perpetradores explotan su conocimiento del sistema para abusar de las mujeres está presente en cada etapa del camino de las víctimas hacia la seguridad, incluido el acceso al sistema de justicia familiar.

El Harm Report, publicado en 2020, encontró que cuatro barreras dominantes influyen negativamente en las respuestas y los resultados de las víctimas de abuso doméstico cuando acceden al sistema de tribunales de familia: limitaciones de recursos, cultura pro-contacto, trabajo en silos y un sistema acusatorio. Para las mujeres migrantes, estas barreras se ven agravadas por las desigualdades estructurales. Se encuentran con obstáculos múltiples y superpuestos para acceder a una reparación, como la discriminación, el racismo, las políticas hostiles, la falta de conocimiento de sus derechos cuando asisten a los tribunales y las dificultades para comprender la complejidad del sistema legal en el Reino Unido.

Las usuarios del servicio de LAWRS a menudo sienten que los tribunales de familia son una extensión del abuso del que intentaron escapar cuando dejaron a los perpetradores. Se sienten desempoderadas en un sistema que perciben como un debilitamiento de sus experiencias de abuso doméstico, no les proporciona herramientas para defenderse en los tribunales en igualdad de condiciones y les niega su derecho a vivir libres de violencia. En muchos casos, las mujeres migrantes son discriminadas por sus características protegidas y por su estatus migratorio. Como se detalla en el Harm Report, esta situación es particularmente aguda en la resolución de los arreglos de custodia y contacto con los niños, como lo demuestran los casos de mujeres migrantes que pierden la custodia de sus hijos ante sus perpetradores, a pesar de las denuncias de abuso doméstico.

Acceso a la información y derechos

Una barrera crítica para las mujeres migrantes maltratadas para acceder a la justicia es la falta de comprensión del sistema. Como parte de los ciclos de abuso, las víctimas migrantes son aisladas y se les da información falsa sobre sus derechos. Este acceso limitado a la información es fundamental porque les impide conocer su derecho a las disposiciones a las que pueden acceder cuando ingresan al sistema de tribunales de familia.

Para las mujeres migrantes cuyo primer idioma no es el inglés, las barreras del idioma representan un obstáculo importante para acceder a la justicia. En combinación con la falta de comprensión del sistema, es posible que las mujeres no sean conscientes de su derecho a acceder a intérpretes, una situación que coloca a las víctimas en una posición de desventaja cuando se oponen a los perpetradores que hablan inglés. Además, incluso en los casos en que las mujeres solicitan intérpretes, estxs no cuentan con el apoyo de organizaciones especializadas.

Recientemente, apoyamos a Laura * y a su hijo, a quienes la policía y la autoridad local les negaron ayuda debido a su situación migratoria insegura. Después de que ella huyó de su hogar, el agresor la llevó a un tribunal de familia. Durante la primera audiencia de emergencia, no se le proporcionó unx intérprete, a pesar de la solicitud realizada por su asistente social. Como resultado, no tuvo una oportunidad real de presentar su caso y revelar adecuadamente el abuso al que han sido sometidos ella y su hijo. Por el contrario, su agresor no tuvo problemas para expresarse en la corte. Además, esta situación afectó negativamente el bienestar mental de Laura. Se sentía absolutamente vulnerable porque no entendía ninguna de las acusaciones que el perpetrador hizo en su contra.

Además, el/ juez centró la sesión en interrogar a Laura sobre su situación migratoria y si solicitaba regularizarla. El juez no consideró que la situación irregular de Laura sea consecuencia de la conducta coercitiva y controladora de su agresor, quien se negó a presentar una solicitud para Laura y su hijo. Este es un claro ejemplo del sistema acusatorio que experimentan las mujeres migrantes sometidas a abusos a la hora de acceder a los juzgados de familia. Además, ilustra cómo la falta de una perspectiva de género dentro del sistema de justicia puede obstruir la comprensión de un caso y afectar negativamente a quienes ya se encuentran en desventaja.

El sistema judicial como una extensión del abuso

Nuestra evidencia muestra que los perpetradores ejercen además coerción y control a través de los tribunales de familia. Esto está relacionado con la naturaleza contradictoria del sistema que obliga a las mujeres a enfrentarse a los agresores en condiciones desiguales. La complejidad de navegar por el sistema judicial se ve agravada por las dificultades para acceder a la asistencia jurídica para las víctimas de abusos. En varios casos, las usuarias de nuestros servicios han tenido que representarse a sí mismas a pesar de su vulnerabilidad, debido a las barreras estructurales impuestas y los efectos de haber sufrido abusos durante períodos prolongados.

Los recortes a la asistencia legal y el aumento de las restricciones para acceder a ella han tenido un impacto significativo en las víctimas migrantes que, como se mencionó anteriormente, generalmente desconocen la forma en que opera el sistema legal en el Reino Unido, en contraste con los perpetradores que tienen la ventaja de conocer el sistema mejor que las mujeres y, por lo tanto, utilizar esto como una ventaja para manipular el sistema a su favor.

María * soportó más de 7 años de múltiples formas de abuso. En 2020, perdió la custodia de su hijo. A diferencia de María, que no logró contar con representación legal por las dificultades para acceder a la asistencia legal, su agresor tuvo los medios para pagarle a un abogado que lo representara en la corte. María vino a nuestro servicio pidiendo apoyo ya que sintió que su voz no se escuchó y el abuso ejercido hacia ella no fue considerado al entregar la custodia de su hijo a su perpetrador.

Además, como muestra el Harm Report, las usuarias de nuestros servicios enfrentan amenazas de ser llevados a los tribunales, lo que los expone a una mayor victimización, ya que sus vulnerabilidades no se tienen en cuenta.

Luisa * vino a nuestro servicio ya que su agresor usó el juzgado de familia como herramienta para seguir abusando de ella. A menudo la llevaba a los tribunales acusándola de acoso cuando planteaba preocupaciones sobre cualquier cosa relacionada con su hijo. También hizo acusaciones falsas contra la salud mental de María y la acusó de alienación de sus padres.

 

Socavar el abuso doméstico en los tribunales de familia

El Harm Report arrojó luz sobre las dificultades que enfrentan las víctimas cuando se consideran sus experiencias de abuso doméstico cuando los tribunales de familia toman decisiones, como los arreglos de contacto con los niños. La evidencia que informó el informe muestra la forma en que el abuso doméstico se minimiza y no se considera adecuadamente en los tribunales de familia. En el caso de las mujeres migrantes, nuestra experiencia muestra que en varios casos lxs profesionales de primera línea y lxs jueces centran sus intervenciones en negar apoyo o cuestionar la condición jurídica de las mujeres en lugar de tratarlas como víctimas ante todo. Como resultado de las políticas ambientales hostiles, las víctimas migrantes son vistas en primer lugar como posibles infractores de la inmigración que están "jugando al sistema". Como resultado de esta narrativa, las víctimas migrantes son castigadas y no creídas a pesar de que en muchos casos su situación irregular es consecuencia del abuso que sufren.

 

Cultura pro-contacto

En los casos en que las mujeres a las que apoyamos logran conservar la custodia de sus hijos, el abuso se ejerce aún más a través de acuerdos de contacto con los niños. Esta situación empeoró durante la pandemia de Covid-19, cuando los perpetradores explotaron los encierros para extender el abuso a las víctimas a través del contacto con niños. Estamos de acuerdo con los hallazgos del informe que muestran que la prioridad de asegurar el contacto con el padre no residente puede poner en riesgo el bienestar de las víctimas y los niños.

Desde el comienzo del primer confinamiento, Ana *, quien tenía la custodia de su hijo, ha experimentado abuso emocional y psicológico a través del contacto con el/la niñx. A medida que la pandemia empeoraba, a Ana le preocupaba que la falta de atención por parte de su agresor pudiera afectar su salud y la de su hijx, ya que él no tomó ninguna medida para protegerse del virus. Últimamente, se negó a compartir su nueva dirección con ella, a pesar de llevarse a su hijx con él. Ana tiene miedo de llevarlo de regreso a los tribunales de familia, ya que la ha amenazado con impugnar la custodia del/la  niñx si regresan al tribunal de familia, ya que es ciudadano del Reino Unido. Como muestra el caso, la cultura pro-contacto representa un riesgo de abuso prolongado y el riesgo de negligencia de los niños y niñas por parte de los perpetradores.

 

Conclusión

En general, se ha demostrado que los tribunales de familia no son espacios en los que las víctimas migrantes se sientan seguras y puedan acceder a la justicia. Los perpetradores les dicen continuamente a las víctimas con un estatus migratorio inseguro que no se les creerá y que cualquier intervención se centrará en su estatus legal. Este temor no es infundado, como muestra la evidencia aquí presentada. Las barreras estructurales impuestas juegan un papel crítico en agravar las experiencias negativas de las mujeres migrantes.

* Los nombres han sido cambiados.

 

 


LAWRS responde a la consulta sobre el "Nuevo Plan de migración".

LAWRS responde a la consulta sobre el “Nuevo Plan de migración”.

Hemos respondido a la consulta del gobierno sobre el “Nuevo Plan de Inmigración”. LAWRS tiene una larga tradición e historia en la defensa de los derechos de las mujeres solicitantes de asilo, refugiadas y migrantes. Nos preocupan las propuestas incluidas en este “Nuevo Plan de Inmigración” y la falta de compasión en su enfoque para garantizar que las personas que buscan asilo estén protegidas de una mayor victimización. Nos preocupa ver que no se ha aprendido ninguna lección del escándalo Windrush y su revisión, a pesar de los compromisos del gobierno y el Ministerio del Interior de poner “a las personas primero” y tener un enfoque más compasivo hacia la inmigración.

LAWRS está de acuerdo en que el sistema de asilo del Reino Unido debe reformarse para mejorar el apoyo a las personas que buscan protección, pero nos oponemos a estas propuestas porque no creemos que puedan conducir a un sistema de asilo justo. Creemos que amenazan el derecho mismo a buscar asilo en el Reino Unido, que harán la vida más difícil para las personas que soliciten asilo aquí y pondrán en mayor riesgo a las personas que buscan seguridad.

Nos oponemos a este “Nuevo Plan para la Inmigración” porque creemos que criminalizará y castigará a las personas vulnerables que buscan asilo, incluidas mujeres y niños que huyen de condiciones de vida duras y que ya han experimentado altos niveles de abuso y trauma. Nos preocupa el Plan y su falta de evidencia para sustentar la efectividad real de estas propuestas.

En la última década, el gobierno ha implementado nuevas reglas sobre inmigración sin considerar los impactos negativos que tendrían sobre la igualdad y el bienestar de grupos de personas altamente vulnerables, como las víctimas de la violencia contra mujeres y niñas, la esclavitud moderna y la trata. Como organización de primera línea que apoya a mujeres migrantes que sufren abuso, y explotación, nos encontramos con los efectos dañinos de las políticas de inmigración y los cambios en la ley de inmigración sobre mujeres y niñas extremadamente vulnerables a diario.

Si bien el gobierno podría haber aprovechado esta oportunidad para realizar una consulta general tanto con personas con experiencia vivida como con expertos en el campo, han optado por hacer este proceso demasiado rápido y complejo, y las preguntas demasiado engañosas, para lograr resultados significativos. Nos preocupa la falta de oportunidades que tendrán los solicitantes de asilo con experiencia en el sistema del Reino Unido para participar de este proceso. Esta exclusión se extiende al hecho de que la consulta solo está disponible en línea y en inglés. Además, la plataforma y la forma en que está estructurada la consulta son muy confusas, con oportunidades mínimas para dar una retroalimentación sustancial, ya que muchas de las preguntas son muy engañosas y se basan en suposiciones que no están respaldadas por evidencia.

En conclusión, creemos firmemente que un sistema de inmigración justo debe construirse sobre bases de derechos humanos, seguridad y dignidad para todas las personas que soliciten asilo en el Reino Unido, con el fin de permitir a los solicitantes de asilo y refugiados el apoyo necesario para reconstruir sus vidas, independientemente de su ruta de entrada.

Lee nuestra respuesta a la consulta aquí.

Contacto: dolores@lawrs.org.uk; elizabeth@lawrs.org.uk


Nosotras somos Sin Fronteras

Sin Fronteras, el proyecto para niñas y jóvenes del Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS) está lanzando su último video:
Nosotras somos Sin Fronteras. Voces de mujeres jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres.

Este video fue creado por las jóvenes participantes de Sin Fronteras, en colaboración con Fotosynthesis, para amplificar sus voces y compartir su mensaje reivindicativo de justicia social, igualdad de género, antirracismo y reconocimiento de la comunidad latinoamericana en el Reino Unido.

El video es a la vez una celebración de nuestra diversidad, identidades y culturas; un llamado de atención a las personas tomadoras de decisiones para actuar; y una invitación a otros grupos de jóvenes, de feministas, y de comunidades minorizadas, para unir fuerzas y apoyarnos en nuestro papel de agentes de cambio en la sociedad Británica.

Puedes ver el video aquí:

Nuestras voces, nuestro mensaje

Nuestras voces son las de mujeres jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres.

Venimos de diferentes países de América Latina. Hablamos Español, Portugués, y también Inglés. Somos negras, blancas, mestizas, indígenas, somos diversas. 

Vivimos en Londres y nuestras experiencias, vivencias y realidades son diferentes. Amamos esta ciudad, pertenecemos a ella, y día a día aportamos a su construcción y desarrollo. Vivimos aquí y también contamos, vivimos aquí y también somos Londoners.

Nuestra comunidad latinoamericana tiene mucho que aportar a la sociedad británica. Estudiamos, trabajamos, participamos, cuidamos a otros y a otras. Somos ciudadanas activas y queremos que nuestra identidad, diversidad, feminismo y aportes sean reconocidos.

Alzamos nuestras voces para que sean reconocidas en esta que también es nuestra ciudad.

Nosotras somos Sin Fronteras.

                                   Participantes de Sin Fronteras

Únete a nosotras

Si eres una joven latinoamericana, entre 14 y 21 años, vives en Londres y quieres participar en nuestro grupo Sin Fronteras, regístrate en nuestro formulario de Google o contacta a la Coordinadora de Sin Fronteras, Melissa Munz: 07802 645001 / melissa@lawrs.org.uk