Nosotras somos Sin Fronteras por los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.

Sin Fronteras, el proyecto para niñas y jóvenes del Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS) está lanzando su último video: Nosotras somos Sin Fronteras por los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.

El video fue creado de manera colectiva por las jóvenes participantes del grupo, en el marco del workshop de activismo feminista: “Nosotras somos, nosotras creamos”. Este workshop, que tuvo una duración de ocho semanas, se realizó de manera virtual, y fue facilitado por la ilustradora Ximena Ruiz Del Río, fue un espacio de aprendizaje y diálogo que le permitió a las jóvenes exponer sus opiniones y experiencias y reflexionar sobre sus identidades interseccionadas como mujeres, jóvenes, migrantes latinoamericanas en el Reino Unido. 

Con este video, las jóvenes buscan compartir su mensaje de igualdad y propiciar un cambio social. Para ello, este video reúne su manifiesto feminista, celebra nuestras raíces latinoamericanas, destaca nuestra sororidad y resiliencia, e invita al activismo para defender los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.

Aquí puedes ver el video:

Nuestro mensaje feminista

Nosotras somos Sin Fronteras, un grupo de jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres, y nos unimos al grito de lucha feminista por una sociedad más justa.

  • Creemos en la igualdad entre mujeres y hombres. En tener los mismos derechos y las mismas oportunidades para alcanzar nuestras metas.
  • Buscamos romper los estereotipos de género, porque creemos que no debe haber reglas que nos definan y que nos impidan ser nosotras mismas.
  • Queremos sentirnos libres, y sin miedo, que nos podamos sentir seguras caminando por las calles.
  • Defendemos la diversidad. Somos migrantes y creemos que nuestras diferencias no nos dividen, sino que nos fortalecen y son motivo de celebración.
  • Soñamos con que haya más reconocimiento para las mujeres y niñas migrantes, incluidas las Latinoamericanas como nosotras; y con tener una mayor representación para que nuestras voces sean escuchadas.

 Nosotras somos activistas. Somos creativas, y usamos el arte para ayudar a cambiar el mundo. Pensamos que hay muchas formas de hacer activismo, y que los pequeños actos que promuevan la igualdad en nuestra vida diaria, son una forma de contribuir al cambio social.

Somos parte de la generación que no se queda callada, la generación que tiene empeño y coraje para luchar por el cambio. 

¿Y tú? únete al movimiento y defendamos juntas los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.

Participantes del grupo Sin Fronteras.

Historias de migración

Además del video, y también como resultado del trabajo colectivo en el workshop de activismo feminista, fueron ilustradas las historias de migración de las participantes del grupo. La colección de historias puede verse aquí. Esta colección refleja la valentía de aquellas que se atrevieron a ponerle palabras a su experiencia migratoria. Los relatos muestran que cada historia individual es al mismo tiempo tan diferente y tan similar a las de las demás, que migrar es un proceso de aprendizaje que vivimos solas y con nuestras familias, y que es una fuente de aprendizaje y de enseñanzas que cobra fuerza al ponerlas en colectivo, porque, ¡juntas somos más fuertes!

Únete a nuestro grupo

Si eres una joven latinoamericana, entre 14 y 24 años, vives en el Reino Unido y quieres participar en nuestro grupo Sin Fronteras, regístrate en nuestro formulario, contáctanos por whatsapp al 07802 645001, o en nuestro Instagram.

 


El “entorno hostil”: 10 años de resistencia

En los últimos años hemos visto cómo el fortalecimiento de las fronteras se utiliza como una herramienta política popular en todo el mundo, tanto en el discurso como en la práctica. En el marco de este discurso, la migración se construye como un problema que hay que resolver, una cuestión que hay que abordar urgentemente para proteger a los que son ciudadanos, a los "que pertenecen". Los políticos de todo el mundo han justificado el ataque a los derechos de las personas migrantes con discursos como "la crisis de migración" o "migrantes que explotan el sistema de bienestar".

Esto se ha hecho incluso a expensas de las obligaciones internacionales en el caso de las personas que solicitan asilo o que tienen derecho a recibir ayuda como víctimas de la trata y la explotación, y los países han ideado políticas absurdas e inhumanas para limitar el acceso a estos derechos, creando una falsa dicotomía entre el migrante que merece apoyo y aquel que no. 

En el Reino Unido la situación no es diferente pero, hasta cierto punto, es más explícita. En 2012 -hace exactamente diez años-, Theresa May, siendo Secretaria del Ministerio del Interior, declaró la intención de crear un "entorno realmente hostil" para quienes son migrantes sin estatus. Desde entonces, un conjunto de políticas y leyes han consagrado restricciones para acceder a servicios públicos básicos, como la salud y la asistencia social; así como a necesidades cotidianas como trabajar, abrir una cuenta bancaria o alquilar una vivienda adecuada. También ha significado que muchos no han podido denunciar un delito a la policía de forma segura, o acceder a servicios en momentos de crisis, como alojamiento en refugios para víctimas/sobrevivientes de violencia de género, o acceder a la justicia. Estas políticas han afectado no sólo a migrantes, sino también a las personas de comunidades marginadas expuestas a desigualdades estructurales. 

Para las mujeres migrantes, la incorporación de los controles de migración en el centro de su vida cotidiana ha supuesto un mayor riesgo de indigencia, abuso y explotación, con un impacto significativo en su salud mental y física. A lo largo de estos diez años, hemos visto cómo el hostile environment ha hecho que las personas migrantes, especialmente aquellas de color y con un estatus migratorio inseguro, sean más vulnerables de convertirse en víctimas de crimen, susceptibles a explotación laboral, a ser víctimas de ataques racistas y a enfrentar discrimnación cuando necesitan ayuda urgente. A menudo vemos cómo la violencia del Estado en forma de controles de inmigración excesivos les obliga a situarse en los márgenes, sin opciones ni alternativas para estar a salvo. 

Existen numerosas evidencias que demuestran que estas políticas restrictivas no sólo han infringido la legislación en materia de igualdad y han incumplido los deberes legales del Reino Unido de salvaguardar a la niñez, sino que ni siquiera han cumplido su objetivo de reducir la migración irregular. En cambio, durante estos años, LAWRS ha sido testigo del devastador costo humano de estas políticas y de sus efectos deshumanizadores sobre las mujeres, a las que se considera indignas de derechos por su condición de migrantes. 

Diez años después, en organizaciones como LAWRS seguimos resistiendo y luchando contra la discriminación de personas migrantes, imaginando un futuro en el que la migración y las comunidades marginadas ya no sean objeto de ataques y exclusión, sino que todas las personas, independientemente de su estatus migratorio, puedan ver cumplidos sus derechos humanos.

 

Fotografía: Ana Veintimilla
@anivinti


“No one is safe until everyone is safe”

Why we reject the Immigration Enforcement Migrant Victims’ Protocol

By LAWRS and FLEX

 

How we got here

In December 2018, Liberty and Southall Black Sisters brought the first ever super-complaint in UK history.[1] The super-complaint was submitted against both the National Police Chiefs Council (NPCC) and the Home Office and challenged the harmful practice whereby police share victim and witness data with the Home Office for immigration enforcement purposes. This complaint was grounded in a long-recognised concern that prioritising immigration enforcement over safeguarding puts victims and witnesses at risk, causes serious distress and is wholly counterproductive to the prevention of crime.

In response to the super-complaint, the investigative ‘Safe to Share?’ report was published by a group of police watchdogs in December 2020. The report reaffirmed that Home Office and police practice was causing victims and witnesses of crime with insecure or uncertain immigration status to be fearful of coming forward, worsening the risk of abuse and exploitation. Further, it concluded that significant harm is being caused to the public interest and that there is no evidence that data sharing arrangements safeguard victims of domestic abuse. The independent report asked the Home Office to produce a review of this practice and its legal framework.

The Review - failing victims

The Government laid its review of data sharing on migrant victims and witnesses of crime (the Review) before Parliament at the close of 2021. While recognising that data sharing for immigration enforcement can be a contributing factor to victims not reporting crime, and that exploiters and perpetrators ‘often use the victim’s immigration status to exert fear or control’ the Home Office failed to implement the changes that could prevent this. Instead, disregarding the evidence put forward by victims/survivors, by the anti-trafficking sector, and the ending violence against women and girls (VAWG) sector, the Home Office proposed an Immigration Enforcement Migrant Victims’ Protocol (the Protocol).  The Protocol, which is yet to be implemented, will prevent immigration enforcement action against victims only while criminal investigations and proceedings are ongoing, and while the victims are being supported. It is unclear how victim status will be determined and there is no process for people who are witness to crime. As said by the Latin American Women's Rights Service and Southhall Black Sisters, the Protocol demonstrates the Home Office’s ‘unwillingness to soften, let alone dispense with, the harmful and discriminatory impact that its immigration policies have on those who are most in need of protection.’ 

Why we reject the Immigration Enforcement Migrant Victim’s Protocol

The Protocol fails to address the key concerns of victims with insecure migration status. Immigration enforcement will always be at odds with victim support and protection. Delaying immigration enforcement action until the post-investigation and proceeding period does not remove the victims’ and witnesses’ fears but merely defers the point at which the harms are triggered in some cases. Nevertheless, the Home Office insists that Immigration Enforcement holds a safeguarding function, going against the findings of the ‘Safe to Share?’ report in relation to domestic abuse victims, and the consistent position of the anti-trafficking and VAWG sectors and victims alike. Prioritising immigration enforcement undermines safeguarding and leaves victims vulnerable to continued exploitation and abuse by dissuading them from seeking help.

The European Union Agency for Fundamental Rights’ 2019 research on eight countries including the UK, found that migrant workers rank their insecure status as the main reason they chose not to report exploitation. In this sense, the Home Office’s approach plays into the hands of exploiters who target those with insecure immigration status with impunity. The active involvement of immigration enforcement will have a detrimental effect on victims and witnesses with insecure or uncertain immigration status, leaving them unprotected.

Standing in solidarity with our colleagues supporting migrants and victims in the UK, we reject the Protocol - which only serves to worsen the Government’s hostile environment. As the Home Office is currently approaching organisations to add a fig-leaf of legitimacy to the Protocol despite its known flaws, we join the call to refuse to engage with the Home Office in the development of the Protocol or the campaign to raise awareness around it. No one is safe until everyone is safe.

Secure Reporting Now

The anti-trafficking and ending VAWG sectors recognise the need to establish secure reporting policies and procedures so that individuals with insecure immigration status feel able to engage with authorities in the first instance. In doing so law enforcement and labour market enforcement authorities must end the practice of sharing data on victims’ and witnesses’ migration status with immigration enforcement. As demonstrated by practice and guidance around the world, this is a workable and realistic solution.

Where secure reporting practices are in place, labour market enforcement authority and police referrals would also enable victims to access vital culturally and linguistically appropriate support from specialist organisations. Moreover, it would help them to receive legal advice to regularise their status and access the holistic support they need from those who can provide safe spaces and have expertise in safeguarding. As recognised by the Home Office, victims must be ‘treated first and foremost as victims’[2] regardless of their immigration status.

Where secure reporting pathways do not exist for victims, the provision of support and protection will be limited by increased distrust of authorities, victims not coming forward to report crimes, reduced identification of victims and perpetrators, and ultimately, the continued empowerment of exploiters who have an additional weapon in their arsenal to coerce victims. As set out in the explanatory report to the Council of Europe Convention on Action against Trafficking in Human Beings 2005 (ECAT), ‘the greater victims’ confidence that their rights and interests are protected, the better the information they will give.[3]

 

 

[1] The police super-complaints system allows designated organisations to raise issues on behalf of the public about harmful patterns or trends in policing.

[2] Home Office, (2021) ‘Guidance - Review of data sharing: migrant victims and witnesses of crime,’ para. 18.

[3] Explanatory Report to the Council of Europe Convention on Action against Trafficking in Human Beings – CETS 197 – Action against Trafficking in Human Beings, para. 181.

 


Joint response to the “Home Office and Police data-sharing arrangements on migrant victims and witnesses of crime with insecure immigration status”

Data sharing between the police and Immigration Enforcement is an issue that has raised concerns about its impacts on migrant victims and witnesses of crime for years. It forms part of the government’s ‘hostile environment’ that has led organisations such as the Latin American Women’s Rights Service to report a significant increase in the number of women who are deterred from reporting serious crimes (including domestic abuse and modern slavery) owing to the legitimate fear and real possibility of facing detention and deportation.

In 2018, Southall Black Sisters and Liberty lodged the first-ever super-complaint on data sharing between the Police and the Home Office. In December 2020, the findings of the super-complaint investigation, led by three independent police watchdogs, were published. It concluded that these arrangements are significantly harming not only victims of crime but also the public interest, as crimes are not reported and therefore remain unpunished. The report also confirmed that in domestic abuse cases, data-sharing with Immigration Enforcement does not constitute safeguarding. Among many recommendations made, the police inspectorate bodies called for immediate action to stop this practice and recommended a review of the data-sharing schemes. The aim is to establish safe reporting mechanisms for all migrant victims and witnesses of crime.

In December 2021, the Government published the “Home Office and police data-sharing arrangements on migrant victims and witnesses of crime with insecure immigration status” review. The contents state that data-sharing with Immigration Enforcement (IE) is essential to protect victims. The Review rejects the need to establish a firewall that makes it safer for victims with insecure immigration status to approach the police to report crimes safely. Instead, an IE Migrant Victims Protocol was proposed, this protocol is meant to prevent immigration enforcement action against victims whilst criminal investigations and proceedings are ongoing. The Home Office believes that information sharing between the police and IE is necessary to safeguard and protect vulnerable victims of crime.

LAWRS research shows that victims of VAWG with insecure immigration status are unlikely to approach the police because they believe that the police will prioritise their lack of legal status instead of being protected as victims of serious crimes. These fears are based on years of hostile immigration policies that prevent migrant victims from accessing safety and justice. We, therefore, disagree with the Government’s view that Immigration Enforcement is playing a safeguarding role as it is clear its primary role is to enforce immigration laws, using detention and deportation as its primary tools.

We believe a complete firewall on data-sharing between the police and immigration enforcement is the most appropriate safe reporting mechanism. This would allow victims and witnesses to feel confident in approaching the police to report crimes and are more likely to engage in criminal proceedings which will, in turn, allow the police to hold perpetrators to account and prevent crime. However, the Home Office Review and the Immigration Enforcement (IE) Migrant Victims Protocol have failed to address the harm generated by data-sharing and failed to guarantee safety in reporting to the police without the fear of detention or deportation.

We reject the Protocol. It only serves to continue and heighten the Government’s hostile immigration policy and as such, we will not be engaging with the Home Office in its development. Our commitment is to ensure all victims can be safe, irrespective of their migrant status. We’ll continue to campaign and advocate for appropriate safe reporting mechanisms that are meaningful to the women we serve in forthcoming legislation and policy processes.

Read our full response here.

This joint response is supported by:

Latin American Women’s Rights Service
Step Up Migrant Women Campaign
Southall Black Sisters
Liberty
Focus on Labour Exploitation
Kalayaan
Middle Eastern Women & Society Organisation
Asian Women’s Resource Centre
The Voice of Domestic Workers
Imkaan
Safety4Sisters North West
Kanlungan Filipino Consortium
The Angelou Centre

Contact: Elizabeth Jiménez-Yáñez
Policy and Communications coordinator on VAWG
elizabeth@lawrs.org.uk
077 1396 7767


Día Internacional de los Derechos Humanos 2021 - Por el colectivo WARMI

 

Hoy, 10 de diciembre, marca no solamente el final de los 16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género, sino también el Día Internacional de los Derechos Humanos.

Como mujeres migrantes, la experiencia nos ha enseñado que cualquier persona puede ser víctima de violencia, pero ciertos rasgos que conforman nuestra identidad, tales como el género, raza y el estado migratorio, aumentan la vulnerabilidad y restringen nuestra capacidad de obtener apoyo.  

El ambiente hostil hacia las personas migrantes, establecido hace más de una década en el Reino Unido con el objetivo de reducir la inmigración, ha llevado a millones de personas a ver sus derechos fundamentales vulnerados. Es así como muchas mujeres migrantes se ven imposibilitadas de acceder a tratamientos de salud, por ejemplo, por no estar seguras de sus derechos, por no poder pagarlo o por miedo a incurrir en deudas. 

Debido a nuestra condición de inmigrantes, a menudo también nos vemos muchas veces imposibilitadas de trabajar, teniendo que depender económicamente de otras personas e incrementando nuestra vulnerabilidad, o accediendo a empleos en condiciones de explotación. Es también gracias a estas políticas hostiles que, como víctimas, muchas nos vemos imposibilitadas de pedir ayuda a la policía, por miedo a que compartan nuestros datos personales, que nos arresten o deporten, o simplemente que no nos crean.   

Este año, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el tema del Día de los Derechos Humanos es la IGUALDAD. Según el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos ‘todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.’ En WARMI nos preguntamos: todos tenemos los mismos derechos, pero ¿podemos ejercerlos con igualdad? 

Queremos un Estado que reconozca nuestro valor y nuestros derechos como seres humanos. Queremos que nuestros cuerpos y experiencias no sean reducidos a estereotipos y que no duden de nuestra denuncia de los abusos. Queremos que las víctimas no se conviertan en acusadas. Queremos mejores condiciones de trabajo y la posibilidad de una potenciación económica. Queremos vivir sin miedo.

Tenemos derecho a una vida libre de violencia. Tenemos derecho a una vida digna. Tenemos derecho a no sufrir discriminación, a que se respete nuestra cultura, a poder vivir libremente en familia y comunidad. Tenemos derechos, y vamos a hacerlos valer. 

A continuación nosotras WARMI hemos creado una lista de lo que queremos cambiar en la sociedad para lograr el respeto y para que podamos vivir una vida segura y digna. 

  • Que el gobierno británico reconozca oficialmente a la comunidad latinoamericana como minoría étnica en Reino Unido. 
  • Que haya una lucha activa contra la discriminacion.
  • Queremos trabajar en condiciones dignas, con salarios que reconozcan nuestro esfuerzo, y que los empleadores que no cumplen con la ley sean responsabilizados
  • Queremos una fiscalización más cercana, estricta y independiente de la supervisión de la inmigración, del Estado a las empresas, por ejemplo de limpieza, para garantizar que cumplan con los derechos y seguridad de las trabajadoras. 
  • Queremos más financiamiento para clases de Inglés (ESOL), con disponibilidad para las personas que trabajan en horarios antisociales. 
  • Que el Servicio Nacional de Salud (NHS) provea servicios gratuitos para todxs, incluyendo a personas indocumentadas. 
  • Queremos más financiación y un acceso justo a los intérpretes para que las mujeres inmigrantes puedan denunciar a sus agresores con seguridad e independientemente de la barrera del idioma. 
  • Queremos que la policía anteponga nuestra seguridad a nuestra situación migratoria y que no comparta nuestros datos personales con el Home Office.
  • Queremos un sistema de asilo justo y más humano que proteja los derechos de los refugiados, además estamos firmemente en contra de la creación del Acuerdo de Nacionalidad y Fronteras que discrimina a los solicitantes de asilo según su forma de llegada al Reino Unido. 
  • Queremos una educación decolonial que incluya y respete los conocimientos indígenas y africanos. 
  • Queremos estar al frente del debate y decisiones sobre las leyes de inmigración y protección de las mujeres.

 Los derechos de las inmigrantes son derechos humanos.

El colectivo Warmi 


En Sin Fronteras: Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos

Sin Fronteras, el grupo de jóvenes de LAWRS, presenta su primera Guía para el bienestar personal de las mujeres jóvenes, titulada: “Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos”.

La Guía es presentada en el marco de los 16 días de activismo contra la violencia de género, una campaña de activismo feminista, que inicia el 25 de Noviembre con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esta Guía es un aporte a la campaña de LAWRS que nos recuerda lo importante de cuidar de nosotras mismas, como estrategia de prevención de cualquier forma de violencia contra las mujeres y las niñas.

La Guía incluye un contenido informativo acerca de temáticas de bienestar personal (como relaciones saludables, abuso y autoestima), así como también: sugerencias, consejos, ejercicios y recursos. De igual manera, se incluyen las voces de las jóvenes migrantes latinoamericanas que participan del grupo Sin Fronteras, siendo así el resultado de una creación colectiva, que recopila lo compartido por ellas en las sesiones grupales de bienestar personal, organizadas por el proyecto Sin Fronteras, y facilitadas por la terapeuta juvenil de LAWRS. 

Así, las chicas del grupo Sin Fronteras suman sus voces a la lucha por la eliminación de las violencias contra las mujeres y las niñas, resaltando la importancia de cuidar de nosotras mismas.

 

Hablar de estos temas es muy importante, sobre todo en estas épocas de estrés. Es bueno poder enfocamos en la salud mental y cómo nos vemos afectadas si no nos cuidamos

Participante del Grupo Sin Fronteras – LAWRS.

 

En nuestro grupo Sin Fronteras, sabemos que el bienestar personal es importante para nuestra salud mental, y crecimiento físico y emocional; y esta Guía es un esfuerzo para llegar a aquellas niñas y mujeres jóvenes que necesitan escuchar este mensaje de aliento. 

 

Es importante saber que no estás sola! No eres la única que se ha sentido triste

Participante del Grupo Sin Fronteras – LAWRS.

 

Esta Guía fue preparada con amor para todas ellas y para recordarles que: ¡no están solas!

Hacemos un especial reconocimiento a todas las jóvenes que asistieron a las sesiones grupales de bienestar personal. Gracias por compartir sus experiencias, opiniones, sentires y cariño, por nutrir la conversación, y por ser el apoyo de unas y otras. 

 

Descarga aquí la Guía “Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos”: 

 

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Si eres una joven latinoamericana, entre 14 y 24 años, quieres participar de nuestras actividades gratuitas, y unirte a nuestro grupo Sin Fronteras, regístrate en nuestro formulario de Google o contáctanos para más información:

Whatsapp: 07802 645001

Instagram: @sin_fronteras_lawrs

www.lawrs.org.uk/sin-fronteras/


Hola, habla Julia de LAWRS, ¿estás en un lugar seguro para hablar?

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y el comienzo de los 16 días de activismo en contra de la violencia de género. Con esta publicación comenzamos una serie de actividades que buscan generar conciencia sobre las barreras y las necesidades de las mujeres latinoamericanas que son víctimas/sobrevivientes de violencia contra las mujeres y niñas (VCMN) en el Reino Unido.

El trabajo de una asesora latinoamericana contra la violencia de mujeres y niñas

 

Existen procedimientos y normas que seguimos cuando llamamos por primera vez  a una sobreviviente de VCMN. Pero cada una de ellas tiene una experiencia diferente y al momento de contactarnos puede estar atravesando distintas situaciones. A pesar de que estamos preparadas para esto, lo que sucede después de que una sobreviviente contesta el teléfono es muy impredecible. 

Las mujeres que son víctimas de VCMN a veces sienten que algo va mal en su relación, pero que no pueden nombrarlo. Entonces buscan asesoría en LAWRS para ser escuchadas y quizás para aprender más sobre la violencia contra las mujeres y niñas en general. Normalmente, una vez que empezamos la conversación sobre los diferentes tipos de violencia y el ciclo de abuso, las mujeres se identifican a ellas mismas como víctimas de abuso doméstico. Este puede ser un momento muy difícil. Lo que sucede después depende de cuáles son sus necesidades y prioridades.

Otras mujeres acceden a nuestros servicios totalmente conscientes de su situación y capaces de ponerlo en palabras: “Soy una sobreviviente/víctima de abuso doméstico”. Puede que no estén listas para dejar a su abusador, pero quieren entender sus opciones. Acuden a LAWRS en busca de asesoramiento sobre diferentes temas: cómo reportar un crimen a la policía, órdenes de protección, derechos parentales y consecuencias para sus niñas/os, cómo divorciarse, asesoría en temas migratorios, apoyo emocional, aprender inglés, solicitar una cita con el médico, y acceder a intérpretes, entre otras.

En algunos casos, las mujeres nos contactan cuando la violencia ha incrementado y necesitan irse de su hogar para estar seguras. Puede ser que se queden sin hogar, con necesidad de ayuda médica y que sientan que están atrapadas en una situación sin salida. Juntas exploramos sus opciones y discutimos sus planes.

En la comunidad latinoamericana, debido a la falta de redes de apoyo, desigualdades estructurales, la barrera del idioma, la falta de entendimiento del sistema en el Reino Unido, el aislamiento y el estado migratorio inseguro, muchas mujeres sufren violencia y abuso durante períodos muy largos. Como consecuencia, sus situaciones empeoran y muchas veces llegan a ser de alto riesgo, y creen que no hay opciones. Los perpetradores utilizan la situación de vulnerabilidad de las víctimas, incluyendo en algunos casos a su estado migratorio inseguro, para manipular y abusar más de ellas.

“Si me denuncias a la policia, te voy a reportar al ministerio del interior” 

“Si me dejas, te van a deportar y yo me quedaré con los niñas/os” 

“Si no haces lo que quiero, voy a llamar al control migratorio”

Nuestro rol en LAWRS es el de escuchar a la víctima/sobreviviente, y recordarle que la situación de violencia que vive no es su culpa y que le creemos. También las conectamos con servicios clave para obtener la información y apoyo necesarios. Andamos junto con ellas en su camino, siempre conscientes de que lo que sucede después de esa primera llamada, depende de sus necesidades y prioridades. Esto significa que ella decide qué hacer con la información que ahora posee. Las mujeres son expertas en su experiencia; saben lo que es mejor para ellas mismas. Nuestro deber es apoyarlas para que lleguen allí y asegurarnos de que no caminen solas. 


Tribunales de familia y mujeres migrantes

En 2019, LAWRS y la campaña Step Up Migrant Women publicaron The Right to be Believed,  o El derecho a ser creídas, teniendo en cuenta las barreras que impiden que las víctimas con un estado migratorio inseguro denuncien abusos a la policía. Entre los múltiples testimonios recogidos para el informe, Katia* nos dijo que su agresor “usó el sistema pulgada a pulgada”, refiriéndose a cómo usó el conocimiento que tenía del sistema para prolongar el abuso hacia ella. Desde nuestro trabajo de primera línea, sabemos que la forma en que los perpetradores explotan su conocimiento del sistema para abusar de las mujeres está presente en cada etapa del camino de las víctimas hacia la seguridad, incluido el acceso al sistema de justicia familiar.

El Harm Report, publicado en 2020, encontró que cuatro barreras dominantes influyen negativamente en las respuestas y los resultados de las víctimas de abuso doméstico cuando acceden al sistema de tribunales de familia: limitaciones de recursos, cultura pro-contacto, trabajo en silos y un sistema acusatorio. Para las mujeres migrantes, estas barreras se ven agravadas por las desigualdades estructurales. Se encuentran con obstáculos múltiples y superpuestos para acceder a una reparación, como la discriminación, el racismo, las políticas hostiles, la falta de conocimiento de sus derechos cuando asisten a los tribunales y las dificultades para comprender la complejidad del sistema legal en el Reino Unido.

Las usuarios del servicio de LAWRS a menudo sienten que los tribunales de familia son una extensión del abuso del que intentaron escapar cuando dejaron a los perpetradores. Se sienten desempoderadas en un sistema que perciben como un debilitamiento de sus experiencias de abuso doméstico, no les proporciona herramientas para defenderse en los tribunales en igualdad de condiciones y les niega su derecho a vivir libres de violencia. En muchos casos, las mujeres migrantes son discriminadas por sus características protegidas y por su estatus migratorio. Como se detalla en el Harm Report, esta situación es particularmente aguda en la resolución de los arreglos de custodia y contacto con los niños, como lo demuestran los casos de mujeres migrantes que pierden la custodia de sus hijos ante sus perpetradores, a pesar de las denuncias de abuso doméstico.

Acceso a la información y derechos

Una barrera crítica para las mujeres migrantes maltratadas para acceder a la justicia es la falta de comprensión del sistema. Como parte de los ciclos de abuso, las víctimas migrantes son aisladas y se les da información falsa sobre sus derechos. Este acceso limitado a la información es fundamental porque les impide conocer su derecho a las disposiciones a las que pueden acceder cuando ingresan al sistema de tribunales de familia.

Para las mujeres migrantes cuyo primer idioma no es el inglés, las barreras del idioma representan un obstáculo importante para acceder a la justicia. En combinación con la falta de comprensión del sistema, es posible que las mujeres no sean conscientes de su derecho a acceder a intérpretes, una situación que coloca a las víctimas en una posición de desventaja cuando se oponen a los perpetradores que hablan inglés. Además, incluso en los casos en que las mujeres solicitan intérpretes, estxs no cuentan con el apoyo de organizaciones especializadas.

Recientemente, apoyamos a Laura * y a su hijo, a quienes la policía y la autoridad local les negaron ayuda debido a su situación migratoria insegura. Después de que ella huyó de su hogar, el agresor la llevó a un tribunal de familia. Durante la primera audiencia de emergencia, no se le proporcionó unx intérprete, a pesar de la solicitud realizada por su asistente social. Como resultado, no tuvo una oportunidad real de presentar su caso y revelar adecuadamente el abuso al que han sido sometidos ella y su hijo. Por el contrario, su agresor no tuvo problemas para expresarse en la corte. Además, esta situación afectó negativamente el bienestar mental de Laura. Se sentía absolutamente vulnerable porque no entendía ninguna de las acusaciones que el perpetrador hizo en su contra.

Además, el/ juez centró la sesión en interrogar a Laura sobre su situación migratoria y si solicitaba regularizarla. El juez no consideró que la situación irregular de Laura sea consecuencia de la conducta coercitiva y controladora de su agresor, quien se negó a presentar una solicitud para Laura y su hijo. Este es un claro ejemplo del sistema acusatorio que experimentan las mujeres migrantes sometidas a abusos a la hora de acceder a los juzgados de familia. Además, ilustra cómo la falta de una perspectiva de género dentro del sistema de justicia puede obstruir la comprensión de un caso y afectar negativamente a quienes ya se encuentran en desventaja.

El sistema judicial como una extensión del abuso

Nuestra evidencia muestra que los perpetradores ejercen además coerción y control a través de los tribunales de familia. Esto está relacionado con la naturaleza contradictoria del sistema que obliga a las mujeres a enfrentarse a los agresores en condiciones desiguales. La complejidad de navegar por el sistema judicial se ve agravada por las dificultades para acceder a la asistencia jurídica para las víctimas de abusos. En varios casos, las usuarias de nuestros servicios han tenido que representarse a sí mismas a pesar de su vulnerabilidad, debido a las barreras estructurales impuestas y los efectos de haber sufrido abusos durante períodos prolongados.

Los recortes a la asistencia legal y el aumento de las restricciones para acceder a ella han tenido un impacto significativo en las víctimas migrantes que, como se mencionó anteriormente, generalmente desconocen la forma en que opera el sistema legal en el Reino Unido, en contraste con los perpetradores que tienen la ventaja de conocer el sistema mejor que las mujeres y, por lo tanto, utilizar esto como una ventaja para manipular el sistema a su favor.

María * soportó más de 7 años de múltiples formas de abuso. En 2020, perdió la custodia de su hijo. A diferencia de María, que no logró contar con representación legal por las dificultades para acceder a la asistencia legal, su agresor tuvo los medios para pagarle a un abogado que lo representara en la corte. María vino a nuestro servicio pidiendo apoyo ya que sintió que su voz no se escuchó y el abuso ejercido hacia ella no fue considerado al entregar la custodia de su hijo a su perpetrador.

Además, como muestra el Harm Report, las usuarias de nuestros servicios enfrentan amenazas de ser llevados a los tribunales, lo que los expone a una mayor victimización, ya que sus vulnerabilidades no se tienen en cuenta.

Luisa * vino a nuestro servicio ya que su agresor usó el juzgado de familia como herramienta para seguir abusando de ella. A menudo la llevaba a los tribunales acusándola de acoso cuando planteaba preocupaciones sobre cualquier cosa relacionada con su hijo. También hizo acusaciones falsas contra la salud mental de María y la acusó de alienación de sus padres.

 

Socavar el abuso doméstico en los tribunales de familia

El Harm Report arrojó luz sobre las dificultades que enfrentan las víctimas cuando se consideran sus experiencias de abuso doméstico cuando los tribunales de familia toman decisiones, como los arreglos de contacto con los niños. La evidencia que informó el informe muestra la forma en que el abuso doméstico se minimiza y no se considera adecuadamente en los tribunales de familia. En el caso de las mujeres migrantes, nuestra experiencia muestra que en varios casos lxs profesionales de primera línea y lxs jueces centran sus intervenciones en negar apoyo o cuestionar la condición jurídica de las mujeres en lugar de tratarlas como víctimas ante todo. Como resultado de las políticas ambientales hostiles, las víctimas migrantes son vistas en primer lugar como posibles infractores de la inmigración que están "jugando al sistema". Como resultado de esta narrativa, las víctimas migrantes son castigadas y no creídas a pesar de que en muchos casos su situación irregular es consecuencia del abuso que sufren.

 

Cultura pro-contacto

En los casos en que las mujeres a las que apoyamos logran conservar la custodia de sus hijos, el abuso se ejerce aún más a través de acuerdos de contacto con los niños. Esta situación empeoró durante la pandemia de Covid-19, cuando los perpetradores explotaron los encierros para extender el abuso a las víctimas a través del contacto con niños. Estamos de acuerdo con los hallazgos del informe que muestran que la prioridad de asegurar el contacto con el padre no residente puede poner en riesgo el bienestar de las víctimas y los niños.

Desde el comienzo del primer confinamiento, Ana *, quien tenía la custodia de su hijo, ha experimentado abuso emocional y psicológico a través del contacto con el/la niñx. A medida que la pandemia empeoraba, a Ana le preocupaba que la falta de atención por parte de su agresor pudiera afectar su salud y la de su hijx, ya que él no tomó ninguna medida para protegerse del virus. Últimamente, se negó a compartir su nueva dirección con ella, a pesar de llevarse a su hijx con él. Ana tiene miedo de llevarlo de regreso a los tribunales de familia, ya que la ha amenazado con impugnar la custodia del/la  niñx si regresan al tribunal de familia, ya que es ciudadano del Reino Unido. Como muestra el caso, la cultura pro-contacto representa un riesgo de abuso prolongado y el riesgo de negligencia de los niños y niñas por parte de los perpetradores.

 

Conclusión

En general, se ha demostrado que los tribunales de familia no son espacios en los que las víctimas migrantes se sientan seguras y puedan acceder a la justicia. Los perpetradores les dicen continuamente a las víctimas con un estatus migratorio inseguro que no se les creerá y que cualquier intervención se centrará en su estatus legal. Este temor no es infundado, como muestra la evidencia aquí presentada. Las barreras estructurales impuestas juegan un papel crítico en agravar las experiencias negativas de las mujeres migrantes.

* Los nombres han sido cambiados.

 

 


LAWRS responde a la consulta sobre el "Nuevo Plan de migración".

LAWRS responde a la consulta sobre el “Nuevo Plan de migración”.

Hemos respondido a la consulta del gobierno sobre el “Nuevo Plan de Inmigración”. LAWRS tiene una larga tradición e historia en la defensa de los derechos de las mujeres solicitantes de asilo, refugiadas y migrantes. Nos preocupan las propuestas incluidas en este “Nuevo Plan de Inmigración” y la falta de compasión en su enfoque para garantizar que las personas que buscan asilo estén protegidas de una mayor victimización. Nos preocupa ver que no se ha aprendido ninguna lección del escándalo Windrush y su revisión, a pesar de los compromisos del gobierno y el Ministerio del Interior de poner “a las personas primero” y tener un enfoque más compasivo hacia la inmigración.

LAWRS está de acuerdo en que el sistema de asilo del Reino Unido debe reformarse para mejorar el apoyo a las personas que buscan protección, pero nos oponemos a estas propuestas porque no creemos que puedan conducir a un sistema de asilo justo. Creemos que amenazan el derecho mismo a buscar asilo en el Reino Unido, que harán la vida más difícil para las personas que soliciten asilo aquí y pondrán en mayor riesgo a las personas que buscan seguridad.

Nos oponemos a este “Nuevo Plan para la Inmigración” porque creemos que criminalizará y castigará a las personas vulnerables que buscan asilo, incluidas mujeres y niños que huyen de condiciones de vida duras y que ya han experimentado altos niveles de abuso y trauma. Nos preocupa el Plan y su falta de evidencia para sustentar la efectividad real de estas propuestas.

En la última década, el gobierno ha implementado nuevas reglas sobre inmigración sin considerar los impactos negativos que tendrían sobre la igualdad y el bienestar de grupos de personas altamente vulnerables, como las víctimas de la violencia contra mujeres y niñas, la esclavitud moderna y la trata. Como organización de primera línea que apoya a mujeres migrantes que sufren abuso, y explotación, nos encontramos con los efectos dañinos de las políticas de inmigración y los cambios en la ley de inmigración sobre mujeres y niñas extremadamente vulnerables a diario.

Si bien el gobierno podría haber aprovechado esta oportunidad para realizar una consulta general tanto con personas con experiencia vivida como con expertos en el campo, han optado por hacer este proceso demasiado rápido y complejo, y las preguntas demasiado engañosas, para lograr resultados significativos. Nos preocupa la falta de oportunidades que tendrán los solicitantes de asilo con experiencia en el sistema del Reino Unido para participar de este proceso. Esta exclusión se extiende al hecho de que la consulta solo está disponible en línea y en inglés. Además, la plataforma y la forma en que está estructurada la consulta son muy confusas, con oportunidades mínimas para dar una retroalimentación sustancial, ya que muchas de las preguntas son muy engañosas y se basan en suposiciones que no están respaldadas por evidencia.

En conclusión, creemos firmemente que un sistema de inmigración justo debe construirse sobre bases de derechos humanos, seguridad y dignidad para todas las personas que soliciten asilo en el Reino Unido, con el fin de permitir a los solicitantes de asilo y refugiados el apoyo necesario para reconstruir sus vidas, independientemente de su ruta de entrada.

Lee nuestra respuesta a la consulta aquí.

Contacto: dolores@lawrs.org.uk; elizabeth@lawrs.org.uk


Nosotras somos Sin Fronteras

Sin Fronteras, el proyecto para niñas y jóvenes del Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS) está lanzando su último video:
Nosotras somos Sin Fronteras. Voces de mujeres jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres.

Este video fue creado por las jóvenes participantes de Sin Fronteras, en colaboración con Fotosynthesis, para amplificar sus voces y compartir su mensaje reivindicativo de justicia social, igualdad de género, antirracismo y reconocimiento de la comunidad latinoamericana en el Reino Unido.

El video es a la vez una celebración de nuestra diversidad, identidades y culturas; un llamado de atención a las personas tomadoras de decisiones para actuar; y una invitación a otros grupos de jóvenes, de feministas, y de comunidades minorizadas, para unir fuerzas y apoyarnos en nuestro papel de agentes de cambio en la sociedad Británica.

Puedes ver el video aquí:

Nuestras voces, nuestro mensaje

Nuestras voces son las de mujeres jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres.

Venimos de diferentes países de América Latina. Hablamos Español, Portugués, y también Inglés. Somos negras, blancas, mestizas, indígenas, somos diversas. 

Vivimos en Londres y nuestras experiencias, vivencias y realidades son diferentes. Amamos esta ciudad, pertenecemos a ella, y día a día aportamos a su construcción y desarrollo. Vivimos aquí y también contamos, vivimos aquí y también somos Londoners.

Nuestra comunidad latinoamericana tiene mucho que aportar a la sociedad británica. Estudiamos, trabajamos, participamos, cuidamos a otros y a otras. Somos ciudadanas activas y queremos que nuestra identidad, diversidad, feminismo y aportes sean reconocidos.

Alzamos nuestras voces para que sean reconocidas en esta que también es nuestra ciudad.

Nosotras somos Sin Fronteras.

                                   Participantes de Sin Fronteras

Únete a nosotras

Si eres una joven latinoamericana, entre 14 y 21 años, vives en Londres y quieres participar en nuestro grupo Sin Fronteras, regístrate en nuestro formulario de Google o contacta a la Coordinadora de Sin Fronteras, Melissa Munz: 07802 645001 / melissa@lawrs.org.uk