Día Internacional de los Derechos Humanos 2021 - Por el colectivo WARMI

 

Hoy, 10 de diciembre, marca no solamente el final de los 16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género, sino también el Día Internacional de los Derechos Humanos.

Como mujeres migrantes, la experiencia nos ha enseñado que cualquier persona puede ser víctima de violencia, pero ciertos rasgos que conforman nuestra identidad, tales como el género, raza y el estado migratorio, aumentan la vulnerabilidad y restringen nuestra capacidad de obtener apoyo.  

El ambiente hostil hacia las personas migrantes, establecido hace más de una década en el Reino Unido con el objetivo de reducir la inmigración, ha llevado a millones de personas a ver sus derechos fundamentales vulnerados. Es así como muchas mujeres migrantes se ven imposibilitadas de acceder a tratamientos de salud, por ejemplo, por no estar seguras de sus derechos, por no poder pagarlo o por miedo a incurrir en deudas. 

Debido a nuestra condición de inmigrantes, a menudo también nos vemos muchas veces imposibilitadas de trabajar, teniendo que depender económicamente de otras personas e incrementando nuestra vulnerabilidad, o accediendo a empleos en condiciones de explotación. Es también gracias a estas políticas hostiles que, como víctimas, muchas nos vemos imposibilitadas de pedir ayuda a la policía, por miedo a que compartan nuestros datos personales, que nos arresten o deporten, o simplemente que no nos crean.   

Este año, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el tema del Día de los Derechos Humanos es la IGUALDAD. Según el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos ‘todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.’ En WARMI nos preguntamos: todos tenemos los mismos derechos, pero ¿podemos ejercerlos con igualdad? 

Queremos un Estado que reconozca nuestro valor y nuestros derechos como seres humanos. Queremos que nuestros cuerpos y experiencias no sean reducidos a estereotipos y que no duden de nuestra denuncia de los abusos. Queremos que las víctimas no se conviertan en acusadas. Queremos mejores condiciones de trabajo y la posibilidad de una potenciación económica. Queremos vivir sin miedo.

Tenemos derecho a una vida libre de violencia. Tenemos derecho a una vida digna. Tenemos derecho a no sufrir discriminación, a que se respete nuestra cultura, a poder vivir libremente en familia y comunidad. Tenemos derechos, y vamos a hacerlos valer. 

A continuación nosotras WARMI hemos creado una lista de lo que queremos cambiar en la sociedad para lograr el respeto y para que podamos vivir una vida segura y digna. 

  • Que el gobierno británico reconozca oficialmente a la comunidad latinoamericana como minoría étnica en Reino Unido. 
  • Que haya una lucha activa contra la discriminacion.
  • Queremos trabajar en condiciones dignas, con salarios que reconozcan nuestro esfuerzo, y que los empleadores que no cumplen con la ley sean responsabilizados
  • Queremos una fiscalización más cercana, estricta y independiente de la supervisión de la inmigración, del Estado a las empresas, por ejemplo de limpieza, para garantizar que cumplan con los derechos y seguridad de las trabajadoras. 
  • Queremos más financiamiento para clases de Inglés (ESOL), con disponibilidad para las personas que trabajan en horarios antisociales. 
  • Que el Servicio Nacional de Salud (NHS) provea servicios gratuitos para todxs, incluyendo a personas indocumentadas. 
  • Queremos más financiación y un acceso justo a los intérpretes para que las mujeres inmigrantes puedan denunciar a sus agresores con seguridad e independientemente de la barrera del idioma. 
  • Queremos que la policía anteponga nuestra seguridad a nuestra situación migratoria y que no comparta nuestros datos personales con el Home Office.
  • Queremos un sistema de asilo justo y más humano que proteja los derechos de los refugiados, además estamos firmemente en contra de la creación del Acuerdo de Nacionalidad y Fronteras que discrimina a los solicitantes de asilo según su forma de llegada al Reino Unido. 
  • Queremos una educación decolonial que incluya y respete los conocimientos indígenas y africanos. 
  • Queremos estar al frente del debate y decisiones sobre las leyes de inmigración y protección de las mujeres.

 Los derechos de las inmigrantes son derechos humanos.

El colectivo Warmi 


En Sin Fronteras: Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos

Sin Fronteras, el grupo de jóvenes de LAWRS, presenta su primera Guía para el bienestar personal de las mujeres jóvenes, titulada: “Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos”.

La Guía es presentada en el marco de los 16 días de activismo contra la violencia de género, una campaña de activismo feminista, que inicia el 25 de Noviembre con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esta Guía es un aporte a la campaña de LAWRS que nos recuerda lo importante de cuidar de nosotras mismas, como estrategia de prevención de cualquier forma de violencia contra las mujeres y las niñas.

La Guía incluye un contenido informativo acerca de temáticas de bienestar personal (como relaciones saludables, abuso y autoestima), así como también: sugerencias, consejos, ejercicios y recursos. De igual manera, se incluyen las voces de las jóvenes migrantes latinoamericanas que participan del grupo Sin Fronteras, siendo así el resultado de una creación colectiva, que recopila lo compartido por ellas en las sesiones grupales de bienestar personal, organizadas por el proyecto Sin Fronteras, y facilitadas por la terapeuta juvenil de LAWRS. 

Así, las chicas del grupo Sin Fronteras suman sus voces a la lucha por la eliminación de las violencias contra las mujeres y las niñas, resaltando la importancia de cuidar de nosotras mismas.

 

Hablar de estos temas es muy importante, sobre todo en estas épocas de estrés. Es bueno poder enfocamos en la salud mental y cómo nos vemos afectadas si no nos cuidamos

Participante del Grupo Sin Fronteras – LAWRS.

 

En nuestro grupo Sin Fronteras, sabemos que el bienestar personal es importante para nuestra salud mental, y crecimiento físico y emocional; y esta Guía es un esfuerzo para llegar a aquellas niñas y mujeres jóvenes que necesitan escuchar este mensaje de aliento. 

 

Es importante saber que no estás sola! No eres la única que se ha sentido triste

Participante del Grupo Sin Fronteras – LAWRS.

 

Esta Guía fue preparada con amor para todas ellas y para recordarles que: ¡no están solas!

Hacemos un especial reconocimiento a todas las jóvenes que asistieron a las sesiones grupales de bienestar personal. Gracias por compartir sus experiencias, opiniones, sentires y cariño, por nutrir la conversación, y por ser el apoyo de unas y otras. 

 

Descarga aquí la Guía “Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos”: 

 

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Únete a nosotras

Si eres una joven latinoamericana, entre 14 y 24 años, quieres participar de nuestras actividades gratuitas, y unirte a nuestro grupo Sin Fronteras, regístrate en nuestro formulario de Google o contáctanos para más información:

Whatsapp: 07802 645001

Instagram: @sin_fronteras_lawrs

www.lawrs.org.uk/sin-fronteras/


Hola, habla Julia de LAWRS, ¿estás en un lugar seguro para hablar?

Hoy es el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer y el comienzo de los 16 días de activismo en contra de la violencia de género. Con esta publicación comenzamos una serie de actividades que buscan generar conciencia sobre las barreras y las necesidades de las mujeres latinoamericanas que son víctimas/sobrevivientes de violencia contra las mujeres y niñas (VCMN) en el Reino Unido.

El trabajo de una asesora latinoamericana contra la violencia de mujeres y niñas

 

Existen procedimientos y normas que seguimos cuando llamamos por primera vez  a una sobreviviente de VCMN. Pero cada una de ellas tiene una experiencia diferente y al momento de contactarnos puede estar atravesando distintas situaciones. A pesar de que estamos preparadas para esto, lo que sucede después de que una sobreviviente contesta el teléfono es muy impredecible. 

Las mujeres que son víctimas de VCMN a veces sienten que algo va mal en su relación, pero que no pueden nombrarlo. Entonces buscan asesoría en LAWRS para ser escuchadas y quizás para aprender más sobre la violencia contra las mujeres y niñas en general. Normalmente, una vez que empezamos la conversación sobre los diferentes tipos de violencia y el ciclo de abuso, las mujeres se identifican a ellas mismas como víctimas de abuso doméstico. Este puede ser un momento muy difícil. Lo que sucede después depende de cuáles son sus necesidades y prioridades.

Otras mujeres acceden a nuestros servicios totalmente conscientes de su situación y capaces de ponerlo en palabras: “Soy una sobreviviente/víctima de abuso doméstico”. Puede que no estén listas para dejar a su abusador, pero quieren entender sus opciones. Acuden a LAWRS en busca de asesoramiento sobre diferentes temas: cómo reportar un crimen a la policía, órdenes de protección, derechos parentales y consecuencias para sus niñas/os, cómo divorciarse, asesoría en temas migratorios, apoyo emocional, aprender inglés, solicitar una cita con el médico, y acceder a intérpretes, entre otras.

En algunos casos, las mujeres nos contactan cuando la violencia ha incrementado y necesitan irse de su hogar para estar seguras. Puede ser que se queden sin hogar, con necesidad de ayuda médica y que sientan que están atrapadas en una situación sin salida. Juntas exploramos sus opciones y discutimos sus planes.

En la comunidad latinoamericana, debido a la falta de redes de apoyo, desigualdades estructurales, la barrera del idioma, la falta de entendimiento del sistema en el Reino Unido, el aislamiento y el estado migratorio inseguro, muchas mujeres sufren violencia y abuso durante períodos muy largos. Como consecuencia, sus situaciones empeoran y muchas veces llegan a ser de alto riesgo, y creen que no hay opciones. Los perpetradores utilizan la situación de vulnerabilidad de las víctimas, incluyendo en algunos casos a su estado migratorio inseguro, para manipular y abusar más de ellas.

“Si me denuncias a la policia, te voy a reportar al ministerio del interior” 

“Si me dejas, te van a deportar y yo me quedaré con los niñas/os” 

“Si no haces lo que quiero, voy a llamar al control migratorio”

Nuestro rol en LAWRS es el de escuchar a la víctima/sobreviviente, y recordarle que la situación de violencia que vive no es su culpa y que le creemos. También las conectamos con servicios clave para obtener la información y apoyo necesarios. Andamos junto con ellas en su camino, siempre conscientes de que lo que sucede después de esa primera llamada, depende de sus necesidades y prioridades. Esto significa que ella decide qué hacer con la información que ahora posee. Las mujeres son expertas en su experiencia; saben lo que es mejor para ellas mismas. Nuestro deber es apoyarlas para que lleguen allí y asegurarnos de que no caminen solas. 


Tribunales de familia y mujeres migrantes

En 2019, LAWRS y la campaña Step Up Migrant Women publicaron The Right to be Believed,  o El derecho a ser creídas, teniendo en cuenta las barreras que impiden que las víctimas con un estado migratorio inseguro denuncien abusos a la policía. Entre los múltiples testimonios recogidos para el informe, Katia* nos dijo que su agresor “usó el sistema pulgada a pulgada”, refiriéndose a cómo usó el conocimiento que tenía del sistema para prolongar el abuso hacia ella. Desde nuestro trabajo de primera línea, sabemos que la forma en que los perpetradores explotan su conocimiento del sistema para abusar de las mujeres está presente en cada etapa del camino de las víctimas hacia la seguridad, incluido el acceso al sistema de justicia familiar.

El Harm Report, publicado en 2020, encontró que cuatro barreras dominantes influyen negativamente en las respuestas y los resultados de las víctimas de abuso doméstico cuando acceden al sistema de tribunales de familia: limitaciones de recursos, cultura pro-contacto, trabajo en silos y un sistema acusatorio. Para las mujeres migrantes, estas barreras se ven agravadas por las desigualdades estructurales. Se encuentran con obstáculos múltiples y superpuestos para acceder a una reparación, como la discriminación, el racismo, las políticas hostiles, la falta de conocimiento de sus derechos cuando asisten a los tribunales y las dificultades para comprender la complejidad del sistema legal en el Reino Unido.

Las usuarios del servicio de LAWRS a menudo sienten que los tribunales de familia son una extensión del abuso del que intentaron escapar cuando dejaron a los perpetradores. Se sienten desempoderadas en un sistema que perciben como un debilitamiento de sus experiencias de abuso doméstico, no les proporciona herramientas para defenderse en los tribunales en igualdad de condiciones y les niega su derecho a vivir libres de violencia. En muchos casos, las mujeres migrantes son discriminadas por sus características protegidas y por su estatus migratorio. Como se detalla en el Harm Report, esta situación es particularmente aguda en la resolución de los arreglos de custodia y contacto con los niños, como lo demuestran los casos de mujeres migrantes que pierden la custodia de sus hijos ante sus perpetradores, a pesar de las denuncias de abuso doméstico.

Acceso a la información y derechos

Una barrera crítica para las mujeres migrantes maltratadas para acceder a la justicia es la falta de comprensión del sistema. Como parte de los ciclos de abuso, las víctimas migrantes son aisladas y se les da información falsa sobre sus derechos. Este acceso limitado a la información es fundamental porque les impide conocer su derecho a las disposiciones a las que pueden acceder cuando ingresan al sistema de tribunales de familia.

Para las mujeres migrantes cuyo primer idioma no es el inglés, las barreras del idioma representan un obstáculo importante para acceder a la justicia. En combinación con la falta de comprensión del sistema, es posible que las mujeres no sean conscientes de su derecho a acceder a intérpretes, una situación que coloca a las víctimas en una posición de desventaja cuando se oponen a los perpetradores que hablan inglés. Además, incluso en los casos en que las mujeres solicitan intérpretes, estxs no cuentan con el apoyo de organizaciones especializadas.

Recientemente, apoyamos a Laura * y a su hijo, a quienes la policía y la autoridad local les negaron ayuda debido a su situación migratoria insegura. Después de que ella huyó de su hogar, el agresor la llevó a un tribunal de familia. Durante la primera audiencia de emergencia, no se le proporcionó unx intérprete, a pesar de la solicitud realizada por su asistente social. Como resultado, no tuvo una oportunidad real de presentar su caso y revelar adecuadamente el abuso al que han sido sometidos ella y su hijo. Por el contrario, su agresor no tuvo problemas para expresarse en la corte. Además, esta situación afectó negativamente el bienestar mental de Laura. Se sentía absolutamente vulnerable porque no entendía ninguna de las acusaciones que el perpetrador hizo en su contra.

Además, el/ juez centró la sesión en interrogar a Laura sobre su situación migratoria y si solicitaba regularizarla. El juez no consideró que la situación irregular de Laura sea consecuencia de la conducta coercitiva y controladora de su agresor, quien se negó a presentar una solicitud para Laura y su hijo. Este es un claro ejemplo del sistema acusatorio que experimentan las mujeres migrantes sometidas a abusos a la hora de acceder a los juzgados de familia. Además, ilustra cómo la falta de una perspectiva de género dentro del sistema de justicia puede obstruir la comprensión de un caso y afectar negativamente a quienes ya se encuentran en desventaja.

El sistema judicial como una extensión del abuso

Nuestra evidencia muestra que los perpetradores ejercen además coerción y control a través de los tribunales de familia. Esto está relacionado con la naturaleza contradictoria del sistema que obliga a las mujeres a enfrentarse a los agresores en condiciones desiguales. La complejidad de navegar por el sistema judicial se ve agravada por las dificultades para acceder a la asistencia jurídica para las víctimas de abusos. En varios casos, las usuarias de nuestros servicios han tenido que representarse a sí mismas a pesar de su vulnerabilidad, debido a las barreras estructurales impuestas y los efectos de haber sufrido abusos durante períodos prolongados.

Los recortes a la asistencia legal y el aumento de las restricciones para acceder a ella han tenido un impacto significativo en las víctimas migrantes que, como se mencionó anteriormente, generalmente desconocen la forma en que opera el sistema legal en el Reino Unido, en contraste con los perpetradores que tienen la ventaja de conocer el sistema mejor que las mujeres y, por lo tanto, utilizar esto como una ventaja para manipular el sistema a su favor.

María * soportó más de 7 años de múltiples formas de abuso. En 2020, perdió la custodia de su hijo. A diferencia de María, que no logró contar con representación legal por las dificultades para acceder a la asistencia legal, su agresor tuvo los medios para pagarle a un abogado que lo representara en la corte. María vino a nuestro servicio pidiendo apoyo ya que sintió que su voz no se escuchó y el abuso ejercido hacia ella no fue considerado al entregar la custodia de su hijo a su perpetrador.

Además, como muestra el Harm Report, las usuarias de nuestros servicios enfrentan amenazas de ser llevados a los tribunales, lo que los expone a una mayor victimización, ya que sus vulnerabilidades no se tienen en cuenta.

Luisa * vino a nuestro servicio ya que su agresor usó el juzgado de familia como herramienta para seguir abusando de ella. A menudo la llevaba a los tribunales acusándola de acoso cuando planteaba preocupaciones sobre cualquier cosa relacionada con su hijo. También hizo acusaciones falsas contra la salud mental de María y la acusó de alienación de sus padres.

 

Socavar el abuso doméstico en los tribunales de familia

El Harm Report arrojó luz sobre las dificultades que enfrentan las víctimas cuando se consideran sus experiencias de abuso doméstico cuando los tribunales de familia toman decisiones, como los arreglos de contacto con los niños. La evidencia que informó el informe muestra la forma en que el abuso doméstico se minimiza y no se considera adecuadamente en los tribunales de familia. En el caso de las mujeres migrantes, nuestra experiencia muestra que en varios casos lxs profesionales de primera línea y lxs jueces centran sus intervenciones en negar apoyo o cuestionar la condición jurídica de las mujeres en lugar de tratarlas como víctimas ante todo. Como resultado de las políticas ambientales hostiles, las víctimas migrantes son vistas en primer lugar como posibles infractores de la inmigración que están "jugando al sistema". Como resultado de esta narrativa, las víctimas migrantes son castigadas y no creídas a pesar de que en muchos casos su situación irregular es consecuencia del abuso que sufren.

 

Cultura pro-contacto

En los casos en que las mujeres a las que apoyamos logran conservar la custodia de sus hijos, el abuso se ejerce aún más a través de acuerdos de contacto con los niños. Esta situación empeoró durante la pandemia de Covid-19, cuando los perpetradores explotaron los encierros para extender el abuso a las víctimas a través del contacto con niños. Estamos de acuerdo con los hallazgos del informe que muestran que la prioridad de asegurar el contacto con el padre no residente puede poner en riesgo el bienestar de las víctimas y los niños.

Desde el comienzo del primer confinamiento, Ana *, quien tenía la custodia de su hijo, ha experimentado abuso emocional y psicológico a través del contacto con el/la niñx. A medida que la pandemia empeoraba, a Ana le preocupaba que la falta de atención por parte de su agresor pudiera afectar su salud y la de su hijx, ya que él no tomó ninguna medida para protegerse del virus. Últimamente, se negó a compartir su nueva dirección con ella, a pesar de llevarse a su hijx con él. Ana tiene miedo de llevarlo de regreso a los tribunales de familia, ya que la ha amenazado con impugnar la custodia del/la  niñx si regresan al tribunal de familia, ya que es ciudadano del Reino Unido. Como muestra el caso, la cultura pro-contacto representa un riesgo de abuso prolongado y el riesgo de negligencia de los niños y niñas por parte de los perpetradores.

 

Conclusión

En general, se ha demostrado que los tribunales de familia no son espacios en los que las víctimas migrantes se sientan seguras y puedan acceder a la justicia. Los perpetradores les dicen continuamente a las víctimas con un estatus migratorio inseguro que no se les creerá y que cualquier intervención se centrará en su estatus legal. Este temor no es infundado, como muestra la evidencia aquí presentada. Las barreras estructurales impuestas juegan un papel crítico en agravar las experiencias negativas de las mujeres migrantes.

* Los nombres han sido cambiados.

 

 


LAWRS responde a la consulta sobre el "Nuevo Plan de migración".

LAWRS responde a la consulta sobre el “Nuevo Plan de migración”.

Hemos respondido a la consulta del gobierno sobre el “Nuevo Plan de Inmigración”. LAWRS tiene una larga tradición e historia en la defensa de los derechos de las mujeres solicitantes de asilo, refugiadas y migrantes. Nos preocupan las propuestas incluidas en este “Nuevo Plan de Inmigración” y la falta de compasión en su enfoque para garantizar que las personas que buscan asilo estén protegidas de una mayor victimización. Nos preocupa ver que no se ha aprendido ninguna lección del escándalo Windrush y su revisión, a pesar de los compromisos del gobierno y el Ministerio del Interior de poner “a las personas primero” y tener un enfoque más compasivo hacia la inmigración.

LAWRS está de acuerdo en que el sistema de asilo del Reino Unido debe reformarse para mejorar el apoyo a las personas que buscan protección, pero nos oponemos a estas propuestas porque no creemos que puedan conducir a un sistema de asilo justo. Creemos que amenazan el derecho mismo a buscar asilo en el Reino Unido, que harán la vida más difícil para las personas que soliciten asilo aquí y pondrán en mayor riesgo a las personas que buscan seguridad.

Nos oponemos a este “Nuevo Plan para la Inmigración” porque creemos que criminalizará y castigará a las personas vulnerables que buscan asilo, incluidas mujeres y niños que huyen de condiciones de vida duras y que ya han experimentado altos niveles de abuso y trauma. Nos preocupa el Plan y su falta de evidencia para sustentar la efectividad real de estas propuestas.

En la última década, el gobierno ha implementado nuevas reglas sobre inmigración sin considerar los impactos negativos que tendrían sobre la igualdad y el bienestar de grupos de personas altamente vulnerables, como las víctimas de la violencia contra mujeres y niñas, la esclavitud moderna y la trata. Como organización de primera línea que apoya a mujeres migrantes que sufren abuso, y explotación, nos encontramos con los efectos dañinos de las políticas de inmigración y los cambios en la ley de inmigración sobre mujeres y niñas extremadamente vulnerables a diario.

Si bien el gobierno podría haber aprovechado esta oportunidad para realizar una consulta general tanto con personas con experiencia vivida como con expertos en el campo, han optado por hacer este proceso demasiado rápido y complejo, y las preguntas demasiado engañosas, para lograr resultados significativos. Nos preocupa la falta de oportunidades que tendrán los solicitantes de asilo con experiencia en el sistema del Reino Unido para participar de este proceso. Esta exclusión se extiende al hecho de que la consulta solo está disponible en línea y en inglés. Además, la plataforma y la forma en que está estructurada la consulta son muy confusas, con oportunidades mínimas para dar una retroalimentación sustancial, ya que muchas de las preguntas son muy engañosas y se basan en suposiciones que no están respaldadas por evidencia.

En conclusión, creemos firmemente que un sistema de inmigración justo debe construirse sobre bases de derechos humanos, seguridad y dignidad para todas las personas que soliciten asilo en el Reino Unido, con el fin de permitir a los solicitantes de asilo y refugiados el apoyo necesario para reconstruir sus vidas, independientemente de su ruta de entrada.

Lee nuestra respuesta a la consulta aquí.

Contacto: dolores@lawrs.org.uk; elizabeth@lawrs.org.uk


Nosotras somos Sin Fronteras

Sin Fronteras, el proyecto para niñas y jóvenes del Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS) está lanzando su último video:
Nosotras somos Sin Fronteras. Voces de mujeres jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres.

Este video fue creado por las jóvenes participantes de Sin Fronteras, en colaboración con Fotosynthesis, para amplificar sus voces y compartir su mensaje reivindicativo de justicia social, igualdad de género, antirracismo y reconocimiento de la comunidad latinoamericana en el Reino Unido.

El video es a la vez una celebración de nuestra diversidad, identidades y culturas; un llamado de atención a las personas tomadoras de decisiones para actuar; y una invitación a otros grupos de jóvenes, de feministas, y de comunidades minorizadas, para unir fuerzas y apoyarnos en nuestro papel de agentes de cambio en la sociedad Británica.

Puedes ver el video aquí:

Nuestras voces, nuestro mensaje

Nuestras voces son las de mujeres jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres.

Venimos de diferentes países de América Latina. Hablamos Español, Portugués, y también Inglés. Somos negras, blancas, mestizas, indígenas, somos diversas. 

Vivimos en Londres y nuestras experiencias, vivencias y realidades son diferentes. Amamos esta ciudad, pertenecemos a ella, y día a día aportamos a su construcción y desarrollo. Vivimos aquí y también contamos, vivimos aquí y también somos Londoners.

Nuestra comunidad latinoamericana tiene mucho que aportar a la sociedad británica. Estudiamos, trabajamos, participamos, cuidamos a otros y a otras. Somos ciudadanas activas y queremos que nuestra identidad, diversidad, feminismo y aportes sean reconocidos.

Alzamos nuestras voces para que sean reconocidas en esta que también es nuestra ciudad.

Nosotras somos Sin Fronteras.

                                   Participantes de Sin Fronteras

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LAWRS Latin American Women's Rights Service Supporters Covid-19

IMPORTANTE Actualización por Covid-19

Querídas usuarias,

Debido a la pandemia de COVID-19 hemos tenido que cerrar nuestras oficinas, con el fin de proteger a nuestras usuarias, trabajadoras y voluntarias.

Seguimos ofreciendo todos nuestros servicios habituales de forma remota y puedes comunicarte con nosotras a través de nuestras líneas de apoyo.

También puedes encontrar en nuestra sección de COVID-19 información importante que debes saber en relación a la pandemia, como las medidas de distanciamiento social, el esquema de furlough, etc.


LAWRS Latin American Women's Rights Service Supporters EU Settlement Scheme Assistance

EU Settlement Scheme Assistance

Free assistance for Latin American women and their families who are EU nationals or family member of an EU citizen, to obtain permanent residence (Settlement or Pre-settled Status)

Monday to Thursday from 9 am to 3 pm (without appointment)

If you are European and work or have worked in the UK, you should bring:

  • Passport or DNI (yours and your dependents)
  • National Insurance Number
  • If you are applying for your child, you will need a birth certificate or family book
  • Email and mobile phone
  • If you have lived more than 5 years in the United Kingdom, bring proof of your residence (P45, P60, salary receipts, council tax)


The Unheard Workforce

The Latin American Women’s Rights Service (LAWRS) is launching its latest report: “The Unheard Workforce: Experiences of Latin American migrant women in cleaning, hospitality and domestic work” 

descargar el reporte

On the 17th July 2019, LAWRS launched the research “The Unheard Workforce: Experiences of Latin American migrant women in cleaning, hospitality and domestic work”. Funded by Trust for London

The research draws on 326 cases of women supported at the Employment Rights Advice Service of the organisation. It presents an array of deeply concerning labour rights violations experienced by Latin American migrant women employed in three key feminised sectors of London’s manual labour: cleaning, hospitality, and domestic work.

Among the key results arising from these cases, we found that:

  • Over half of the workers faced breaches to their contracts (62%). Unlawful deduction of wages was the most common type of abuse (151 cases, 46%).
  • 1 in 5 (20%) experienced illegal underpayment of the National Minimum Wage.
  • 17% were unlawfully denied the annual leave they were entitled to, and 16% were not paid accrued in lieu annual leave once they left the company.
  • Health and safety issues were present in 25% of the cases – predominantly injury due to the nature of the work (33%), limited or no protective equipment (17%), and lack of training (12%).
  • Over two in five (41%) of women in the sample have experienced discrimination, harassment or unreasonable treatment.
  • 66% experienced bullying or unreasonable treatment as regular occurrences.
  • A large proportion endured verbal and/or faced physical abuse, 37% and 11% respectively.
  • 16% of the women endured a total of 13 different types of sexual harassment and abuse in the workplace.
  • Abuse on the grounds of maternity was experienced by 9% of women. This includes failure to pay for hours spent at prenatal appointments and denial of risk assessments during pregnancy.
  • 11 cases of potential trafficking for labour exploitation were identified: 7 were cleaners or hospitality workers and 4 were domestic workers.

“We are not machines or numbers. We are human beings who want to work and to be treated with dignity and respect. We want nothing more and nothing less.”

Watch the full short documentary below:

“Undocumented Latin American migrant woman’s experiences of labour abuse in London”

This documentary was made with the support of Media Trust by the filmmaker Andrew Contreras


LAWRS Latin American Women's Rights Service Protesting Banners

LAWRS 35th Anniversary report is out!

35 year ago, we started our work in a time where domestic violence was only physical abuse and we increased our services accordingly to the development of policies and legislation through the years. We are proud to follow the steps of amazing Latin American women who came before us and we hope to do our part for the ones to come. As a specialist service, we will continue providing survival, security, safety, and well-being and also advocating and campaigning for human rights and social justice for migrant women and migrant women workers in the UK.

During the last year 2017-2018, our main achievements were:

  • 1,890 hours of comprehensive wellbeing support offered
  • 1,691 advice and information sessions
  • 339 survivors of violence supported to find safety
  • 285 school students better able to lead healthy relationships
  • 266 women joined in our integration programme
  • 515 women supported in Southwark
  • 124 women supported in Haringey
  • 93% improved their knowledge about rights
  • 85% improved their wellbeing
  • 40% of our drop-in service users accessed more than 1 service in a single visit
  • 70% found LAWRS through word of mouth
  • Evidenced-based campaigning work to tackle violence against women and girls, labour exploitation and reduce the impact of Brexit

Read more here: LAWRS 35th Anniversary Annual Report