¿Qué significa para mi ser voluntaria en el Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS)?
Por Alejandra Uribe Cárdenas (Ella)
Para escribir sobre lo que significa para mí ser voluntaria de LAWRS, debo empezar por reflexionar sobre mi propia historia. Una de las únicas constantes en mi vida ha sido ser migrante. Mi familia se trasladó de Colombia a España cuando yo tenía unos 6 años y, a los 18, me mudé al Reino Unido.
Tengo recuerdos preciosos de mi infancia en Madrid y la mayoría de ellos son con mi familia. Mi madre y mis tías han jugado un papel crucial en mi vida, son mujeres muy fuertes que dejaron una vida atrás sólo para que la nueva generación pudiera tener mejores oportunidades, y como madres solteras el peso de mantenernos recayó únicamente sobre sus hombros durante muchos años. Sin embargo, soy muy afortunada porque, independientemente de los retos a los que se haya enfrentado mi familia, siempre nos hemos tenido los unos a los otros. No fue hasta que emigré de adulta cuando me di cuenta de que tener un sistema de apoyo es un privilegio inmenso que muy pocos emigrantes tienen.
En el verano de 2022, tuve la oportunidad de ser voluntaria en LAWRS. Mi papel en LAWRS consiste en apoyar al equipo de la línea de ayuda recibiendo llamadas de mujeres Latinoamericanas que necesitan apoyo en diferentes temas, como vivienda, bienestar y beneficios, inmigración, derechos laborales y violencia contra mujeres y niñas. Lo que hace única a LAWRS es que es una organización para mujeres Latinoamericanas dirigida por mujeres Latinoamericanas, han creado un espacio seguro para las latinas donde pueden encontrar el apoyo que necesitan en su lengua materna. Como voluntaria en la línea de ayuda, he experimentado de primera mano la diferencia que esto supone, ya que muchas de las usuarias que nos llaman no hablan inglés. Por ejemplo, en una ocasión tuve que llamar al 999 en nombre de una usuaria y, aunque se trataba de una emergencia, me sentí aliviada de que LAWRS estuviera allí para ayudar en esas circunstancias.
En general, mi experiencia como voluntaria ha sido increíblemente valiosa. Aprecio especialmente que al principio de mi voluntariado hablara de mis objetivos de desarrollo con la Coordinadora del Programa de Voluntariado de LAWRS y diseñáramos un plan con mis áreas de interés. He adquirido habilidades transferibles como trabajar profesionalmente tanto en inglés como en español, mejorando mi comunicación en ambos idiomas. También he mejorado mis habilidades interpersonales y de resolución de problemas al relacionarme con un amplio abanico de usuarios de servicios y, en ocasiones, enfrentarme a situaciones difíciles. Además de los beneficios profesionales del voluntariado, he podido contribuir a mi comunidad y conectar con otras latinas. Algunos de mis logros personales más destacados son haber corrido mi primer maratón y haber recaudado fondos para LAWRS, así como para la marcha del Día Internacional de la Mujer. Para esta última, LAWRS organizó un evento para crear pancartas y practicar los cánticos para la marcha. Toda la experiencia fue energizante y me encantó la alegría, el baile y la hermandad.
En la línea de ayuda he escuchado todo tipo de historias, algunas más complejas que otras, pero si hay algo que he aprendido durante mi tiempo en LAWRS es que detrás de cada mujer migrante Latinoamericana, hay una historia de resiliencia y cada mujer merece ser escuchada. Por eso es tan importante el trabajo de LAWRS, porque escuchan las necesidades de las mujeres de la comunidad y amplifican las voces de las que tienden a ser invisibles para el sistema.
En definitiva, para mí LAWRS significa comunidad, pertenencia y apoyo.
La alegría como resistencia política
Por Carolina Cal (Ella)
¿Cuáles son las primeras imágenes que te vienen a la mente cuando piensas en autocuidado? Quizá las mascarillas, los días de spa y las sesiones de mindfulness sean algunas de las ideas más populares. Lamentablemente, para la comunidad latinoamericana en el Reino Unido, éstas están lejos de ser una realidad accesible. Teniendo esto en cuenta, LAWRS desarrolló e impartió un programa en línea y presencial de Activismo y Bienestar adaptado a las necesidades específicas de las mujeres de nuestra comunidad.
En 1988, tras ser diagnosticada de cáncer por segunda vez, Audre Lorde dijo en la publicación A Burst of Light "Cuidar de mí misma no es autoindulgencia, es autoconservación, y eso es un acto político". Como mujer negra y cuir que pasó gran parte de su vida en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos, Lorde reflexiona sobre la importancia del autocuidado como forma de resistencia política. Lorde propone un enfoque radical del cuidado que va más allá de la idea capitalista e individualista y , muy diferente a la idea blanqueada del autocuidado que vemos a menudo en los posts de instagram.
Conceição Evaristo, una escritora negra brasileña, dijo: "ellos acordaron matarnos, pero nosotros acordamos no morir". Por "ellos" Evaristo entiende el Estado y por "nosotros", la comunidad negra brasileña. En ambos contextos, Lorde y Evaristo señalan una estructura estatal que desestima y mata a la comunidad negra en sus respectivos países, y frente a estas estructuras racistas opresivas, resaltan la importancia de la organización y el cuidado en y para la comunidad.
En LAWRS, creemos que el cuidado en comunidad consiste en utilizar nuestro poder e influencia para apoyar y solidarizarnos con nuestras comunidades cuando los sistemas en los que existimos no lo hacen. Como organización liderada por y para mujeres negras, minoritarias y migrantes, también entendemos que nuestras experiencias en la diáspora son en gran medida de supervivencia y que eso nos deja con tiempo limitado para reflexionar sobre nuestro propio ser y nuestras trayectorias. Basándose en la idea de autocuidado propuesta por Lorde, LAWRS desarrolló e impartió el programa Activismo y Bienestar de mayo a agosto de este año.
El programa buscó que las mujeres latinoamericanas reconectaran con su cuerpo, su mente y su esencia cultural. Acompañándolas por el viaje de cuestionarse quiénes son como individuos y como comunidad, cuál es nuestro papel en la sociedad y qué podemos hacer para cambiar el sistema en el que vivimos.El programa incluyó sesiones de yoga, mindfulness, charlas en línea sobre la pobreza de época, microagresiones raciales, sobre la diversidad sexual y de género, el uso de las artes para hacer activismo y mucho más, así como una serie de talleres de "pintar con el cuerpo" y sesiones sobre la importancia de documentar y archivar las historias latinoamericanas. Todo ello impartido por y para mujeres latinoamericanas.
La actividad central del programa fue la serie de cuatro talleres Cuerpos, colores y canciones, en los que se invitó a los participantes a utilizar sus propios cuerpos y herramientas de pintura no convencionales para pintar grandes lienzos blancos mientras escuchaban sus canciones latinoamericanas favoritas. Los talleres fueron desarrollados e impartidos por Gandaia en colaboración con Migrantes en Acción (MinA) y LAWRS. Estos fueron financiados por el Arts Council England y Comic Relief. El proyecto cubrió gastos de transporte, guardería y alimentos. Gracias este apoyo más de treinta mujeres de habla portuguesa e hispana participaron en las sesiones . Como madre soltera superviviente de la violencia de género, una participante de El Salvador destacó la importancia de tener no sólo un espacio para compartir, sino que también se consideraron sus necesidades para poder participar: "Si no fuera por la guardería que se me proporcionó, no hubiera podido asistir a los talleres".
Una participante ecuatoriana describió su momento favorito cuando "bailamos todas juntas, y sentí la música en mi alma; bailé tan felizmente, como no había bailado en mucho tiempo". El poder de las celebraciones comunitarias va más allá de la energía que crean en ese momento. Esto fue claro en la segunda sesión, cuando las participantes mencionaban, que se sentían más positivas ante la vida después de la primera reunión.
El aislamiento, la inseguridad económica agravada por la actual crisis del coste de la vida y la falta de movilidad social surgieron como factores comunes en el proceso y los sentimientos migratorios de los participantes. Como describió una brasileña, "mi alegría está en los recuerdos del pasado en América Latina más que en mi vida en el Reino Unido".
Como sugiere Lorde, la alegría es una energía para el cambio añadiendo que los sistemas que nos oprimen quieren quitarnos el derecho a la alegría y cultivar el miedo en su lugar. Las celebraciones son un elemento importante para nosotros en América Latina. Históricamente, ha sido una forma en que, especialmente los pueblos indígenas y los africanos se han organizado para sobrevivir a la opresión en Latinoamérica. Disminuye las tensiones, rompe las barreras, conecta a las personas consigo mismas y con un propósito, y como otra participante describió la actividad de pintar: "(me) permite vivir el momento presente y olvidarme de todos mis problemas”. Los momentos de alegría pueden dar energía, devolver la esperanza y ser una palanca para el cambio social y colectivo.
El proyecto "Cuerpos, colores y canciones" deja a LAWRS algunas reflexiones. En primer lugar, sobre la importancia de crear espacios seguros, así como la necesidad de que los financiadores comprendan la relevancia de los mismos. En segundo lugar, una reflexión interna para nosotrxs en LAWRS sobre cómo podemos activamente buscar espacios comunes donde hay un autocuidado desde lo político como parte de LAWRS y de la comunidad latinoamericana en general. Especialmente para dar espacios seguros para quienes se encuentran en posiciones más marginalizadas como resultado de la violencia estatal.
En este sentido, mientras el gobierno sigue proponiendo proyectos de ley que discriminan a las mujeres migrantes, es crucial dar un paso atrás y reflexionar sobre qué podemos hacer política, socialmente como comunidad para aminorar el daño que los gobiernos y sus instituciones inflingen en contra nuestra y de nuestras comunidades.
¿Qué significa para mi ser voluntarix en el Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS)?
Por Vittor Vilela Cogorno (Elle)
Comencé a hacer voluntariado con el Servicio por los de Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS) en marzo de 2021. Había pasado un año desde que la pandemia comenzó y volver a las dinámicas de convivencia anteriores parecía muy lejano. Durante este tiempo sentí la necesidad de conectarme con comunidad y encontrar nuevas formas de trabajar en colaboración. Específicamente, quería conectarme con la diáspora latinoamericana aquí en Londres y brindar apoyo y recursos a mi comunidad en ese momento de cambio drástico. Quería dedicar mi tiempo trabajando con una organización que protegiera específicamente los derechos de los migrantes, lxs niñxs, las mujeres y las personas LGBTQ+.
Crecer en el Reino Unido (en un pequeño pueblo a las afueras de Londres), me enseñó que hablar español era algo privado e irrelevante, algo que solo debería reservarse para cuando estaba con mi familia en casa. Aparte de mi familia, no había muchas personas de ascendencia latinoamericana en mis escuelas. Mirando hacia atrás, ahora puedo ver lo aisladx que me sentía en ese momento y cómo no me sentía parte de ningún tipo de comunidad. Mi experiencia de crecer como alguien dentro de la diáspora peruana estuvo llena de preguntas de "qué pasaría si". ¿Y si mi familia no se hubiera mudado al Reino Unido?, ¿cómo sería esa versión de mí?, ¿qué pasa si no participo activamente con el idioma español y mis raíces peruanas fuera de mi familia?, ¿eso me hace menos peruanx, menos latinoamericanx? Durante la pandemia comencé a cuestionarme estas cosas nuevamente, pero esta vez con una perspectiva diferente: ¿Cómo puedo ayudar a mi comunidad?, ¿cómo puedo usar mi experiencia para ayudar a mejorar la vida de los demás?, ¿cómo puedo poner en práctica mi capacidad de hablar español? Poco después de esto, comencé mi voluntariado en LAWRS.
En LAWRS, mi función es responder llamadas de mujeres latinoamericanas que buscan apoyo en temas como migración, bienestar, acceso a beneficios y vivienda, asesoría en deudas y derechos laborales. Ser migrante en el Reino Unido que no entiende, ni habla inglés puede ser una experiencia muy estresante y frustrante. Todas las personas quieren ser comprendidas y vistas. Todxs merecen el derecho a expresar sus necesidades y buscar protección. Lo que realmente valoro en LAWRS es poder brindarles a las mujeres el tiempo y el espacio para hablar en su idioma nativo sobre temas delicados que tal vez no hayan podido expresar con profesionales en el pasado. Trabajar en LAWRS ha mejorado enormemente mi español y me ha permitido conectarme personalmente y relacionarme con mujeres migrantes aquí en Londres.
Cuando comencé como voluntaria en la línea de ayuda de LAWRS, sinceramente, estaba aterrorizadx. ¡No solo nunca había trabajado en el tercer sector, sino que iba a brindar información y consejos en español! Debo confesar que al principio definitivamente estaba siendo demasiado durx conmigo mismx. Sentía la necesidad de probarme a mi mismx y demostrarle a los demás que era capaz de hacer este trabajo sin problemas. Nunca me imaginé que tendría que fallar y cometer errores para aprender más sobre mí y sobre el trabajo que estaba haciendo. Tuve que salir de mi zona de confort y confiar en el proceso de prueba y error para desarrollar mis habilidades. Y sí, lloré un par de veces, y sí, el cambio puede dar mucho miedo, pero estoy muy agradecidx por el apoyo y las palabras de aliento que recibí de mis colegas de LAWRS; sin ellxs mi experiencia no hubiera sido la misma.
Cuando comencé a trabajar en LAWRS, aún había muchas restricciones en términos de distanciamiento social y reuniones en persona. Un año después empezar mi voluntariado, en marzo de 2022, LAWRS organizó una reunión íntima para celebrar el Día Internacional de la Mujer en su espacio comunitario y oficina en Old Street. Fue un verdadero honor conocer finalmente a mis compañerxs de equipo en persona y poder agradecernos mutuamente el trabajo que hacemos. Conocer a mujeres con las que había trabajado directamente en la línea de ayuda fue una experiencia que nunca olvidaré. Fue realmente reconfortante escuchar cómo LAWRS les había ayudado a cambiar sus vidas y me sirvió como un recordatorio de la importancia de la solidaridad en nuestra lucha por la igualdad de derechos. A lo largo del día nos reunimos para bailar, comer y disfrutar de la compañía de los demás. Fue un día memorable lleno de risas, alegría y amor; un espacio donde me sentí apreciadx y vistx por quienes me rodeaban. LAWRS ha creado una comunidad hermosa, íntima y de confianza de la que me siento honradx de ser parte, por esto me gustaría agradecer a quienes me han apoyado en mi camino y quiero agradecer a las miles de mujeres que depositan su confianza en nosotrxs todos los días.
Mi historia de migración
Sin Fronteras, el proyecto para niñas y jóvenes del Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS) está lanzando la colección: Mi historia de migración.
Esta colección es resultado del trabajo realizado por las participantes en el marco del workshop de activismo feminista “Nosotras somos, nosotras creamos”. Este workshop, que tuvo una duración de ocho semanas, se realizó de manera virtual, y fue facilitado por la ilustradora Ximena Ruiz Del Río.
Esta colección reúne las historias de migración de las participantes del grupo Sin Fronteras. Las historias reflejan la valentía de aquellas que se atrevieron a ponerle palabras a su experiencia migratoria. Los relatos muestran que cada historia individual es al mismo tiempo tan diferente y tan similar a las de las demás, que migrar es un proceso de aprendizaje que vivimos solas y con nuestras familias, y que es una fuente de aprendizaje y de enseñanzas que cobra fuerza al ponerlas en colectivo, porque, ¡juntas somos más fuertes!
Da click en las imágenes para leer las historias.
Únete a nuestro grupo
Si eres una joven latinoamericana, entre 14 y 24 años, vives en el Reino Unido y quieres participar en nuestro grupo Sin Fronteras, regístrate en nuestro formulario, contáctanos por WhatsApp al 07802 645001, o en nuestro Instagram.
Nosotras somos Sin Fronteras por los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.
Sin Fronteras, el proyecto para niñas y jóvenes del Servicio por los Derechos de la Mujer Latinoamericana (LAWRS) está lanzando su último video: Nosotras somos Sin Fronteras por los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.
El video fue creado de manera colectiva por las jóvenes participantes del grupo, en el marco del workshop de activismo feminista: “Nosotras somos, nosotras creamos”. Este workshop, que tuvo una duración de ocho semanas, se realizó de manera virtual, y fue facilitado por la ilustradora Ximena Ruiz Del Río, fue un espacio de aprendizaje y diálogo que le permitió a las jóvenes exponer sus opiniones y experiencias y reflexionar sobre sus identidades interseccionadas como mujeres, jóvenes, migrantes latinoamericanas en el Reino Unido.
Con este video, las jóvenes buscan compartir su mensaje de igualdad y propiciar un cambio social. Para ello, este video reúne su manifiesto feminista, celebra nuestras raíces latinoamericanas, destaca nuestra sororidad y resiliencia, e invita al activismo para defender los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.
Aquí puedes ver el video:
Nuestro mensaje feminista
Nosotras somos Sin Fronteras, un grupo de jóvenes migrantes latinoamericanas en Londres, y nos unimos al grito de lucha feminista por una sociedad más justa.
- Creemos en la igualdad entre mujeres y hombres. En tener los mismos derechos y las mismas oportunidades para alcanzar nuestras metas.
- Buscamos romper los estereotipos de género, porque creemos que no debe haber reglas que nos definan y que nos impidan ser nosotras mismas.
- Queremos sentirnos libres, y sin miedo, que nos podamos sentir seguras caminando por las calles.
- Defendemos la diversidad. Somos migrantes y creemos que nuestras diferencias no nos dividen, sino que nos fortalecen y son motivo de celebración.
- Soñamos con que haya más reconocimiento para las mujeres y niñas migrantes, incluidas las Latinoamericanas como nosotras; y con tener una mayor representación para que nuestras voces sean escuchadas.
Nosotras somos activistas. Somos creativas, y usamos el arte para ayudar a cambiar el mundo. Pensamos que hay muchas formas de hacer activismo, y que los pequeños actos que promuevan la igualdad en nuestra vida diaria, son una forma de contribuir al cambio social.
Somos parte de la generación que no se queda callada, la generación que tiene empeño y coraje para luchar por el cambio.
¿Y tú? únete al movimiento y defendamos juntas los derechos de TODAS las mujeres y las niñas.
Participantes del grupo Sin Fronteras.
Historias de migración
Además del video, y también como resultado del trabajo colectivo en el workshop de activismo feminista, fueron ilustradas las historias de migración de las participantes del grupo. La colección de historias puede verse aquí. Esta colección refleja la valentía de aquellas que se atrevieron a ponerle palabras a su experiencia migratoria. Los relatos muestran que cada historia individual es al mismo tiempo tan diferente y tan similar a las de las demás, que migrar es un proceso de aprendizaje que vivimos solas y con nuestras familias, y que es una fuente de aprendizaje y de enseñanzas que cobra fuerza al ponerlas en colectivo, porque, ¡juntas somos más fuertes!
Únete a nuestro grupo
Si eres una joven latinoamericana, entre 14 y 24 años, vives en el Reino Unido y quieres participar en nuestro grupo Sin Fronteras, regístrate en nuestro formulario, contáctanos por whatsapp al 07802 645001, o en nuestro Instagram.
El “entorno hostil”: 10 años de resistencia
En los últimos años hemos visto cómo el fortalecimiento de las fronteras se utiliza como una herramienta política popular en todo el mundo, tanto en el discurso como en la práctica. En el marco de este discurso, la migración se construye como un problema que hay que resolver, una cuestión que hay que abordar urgentemente para proteger a los que son ciudadanos, a los "que pertenecen". Los políticos de todo el mundo han justificado el ataque a los derechos de las personas migrantes con discursos como "la crisis de migración" o "migrantes que explotan el sistema de bienestar".
Esto se ha hecho incluso a expensas de las obligaciones internacionales en el caso de las personas que solicitan asilo o que tienen derecho a recibir ayuda como víctimas de la trata y la explotación, y los países han ideado políticas absurdas e inhumanas para limitar el acceso a estos derechos, creando una falsa dicotomía entre el migrante que merece apoyo y aquel que no.
En el Reino Unido la situación no es diferente pero, hasta cierto punto, es más explícita. En 2012 -hace exactamente diez años-, Theresa May, siendo Secretaria del Ministerio del Interior, declaró la intención de crear un "entorno realmente hostil" para quienes son migrantes sin estatus. Desde entonces, un conjunto de políticas y leyes han consagrado restricciones para acceder a servicios públicos básicos, como la salud y la asistencia social; así como a necesidades cotidianas como trabajar, abrir una cuenta bancaria o alquilar una vivienda adecuada. También ha significado que muchos no han podido denunciar un delito a la policía de forma segura, o acceder a servicios en momentos de crisis, como alojamiento en refugios para víctimas/sobrevivientes de violencia de género, o acceder a la justicia. Estas políticas han afectado no sólo a migrantes, sino también a las personas de comunidades marginadas expuestas a desigualdades estructurales.
Para las mujeres migrantes, la incorporación de los controles de migración en el centro de su vida cotidiana ha supuesto un mayor riesgo de indigencia, abuso y explotación, con un impacto significativo en su salud mental y física. A lo largo de estos diez años, hemos visto cómo el hostile environment ha hecho que las personas migrantes, especialmente aquellas de color y con un estatus migratorio inseguro, sean más vulnerables de convertirse en víctimas de crimen, susceptibles a explotación laboral, a ser víctimas de ataques racistas y a enfrentar discrimnación cuando necesitan ayuda urgente. A menudo vemos cómo la violencia del Estado en forma de controles de inmigración excesivos les obliga a situarse en los márgenes, sin opciones ni alternativas para estar a salvo.
Existen numerosas evidencias que demuestran que estas políticas restrictivas no sólo han infringido la legislación en materia de igualdad y han incumplido los deberes legales del Reino Unido de salvaguardar a la niñez, sino que ni siquiera han cumplido su objetivo de reducir la migración irregular. En cambio, durante estos años, LAWRS ha sido testigo del devastador costo humano de estas políticas y de sus efectos deshumanizadores sobre las mujeres, a las que se considera indignas de derechos por su condición de migrantes.
Diez años después, en organizaciones como LAWRS seguimos resistiendo y luchando contra la discriminación de personas migrantes, imaginando un futuro en el que la migración y las comunidades marginadas ya no sean objeto de ataques y exclusión, sino que todas las personas, independientemente de su estatus migratorio, puedan ver cumplidos sus derechos humanos.
Fotografía: Ana Veintimilla
@anivinti
“No one is safe until everyone is safe”
Why we reject the Immigration Enforcement Migrant Victims’ Protocol
By LAWRS and FLEX
How we got here
In December 2018, Liberty and Southall Black Sisters brought the first ever super-complaint in UK history.[1] The super-complaint was submitted against both the National Police Chiefs Council (NPCC) and the Home Office and challenged the harmful practice whereby police share victim and witness data with the Home Office for immigration enforcement purposes. This complaint was grounded in a long-recognised concern that prioritising immigration enforcement over safeguarding puts victims and witnesses at risk, causes serious distress and is wholly counterproductive to the prevention of crime.
In response to the super-complaint, the investigative ‘Safe to Share?’ report was published by a group of police watchdogs in December 2020. The report reaffirmed that Home Office and police practice was causing victims and witnesses of crime with insecure or uncertain immigration status to be fearful of coming forward, worsening the risk of abuse and exploitation. Further, it concluded that significant harm is being caused to the public interest and that there is no evidence that data sharing arrangements safeguard victims of domestic abuse. The independent report asked the Home Office to produce a review of this practice and its legal framework.
The Review - failing victims
The Government laid its review of data sharing on migrant victims and witnesses of crime (the Review) before Parliament at the close of 2021. While recognising that data sharing for immigration enforcement can be a contributing factor to victims not reporting crime, and that exploiters and perpetrators ‘often use the victim’s immigration status to exert fear or control’ the Home Office failed to implement the changes that could prevent this. Instead, disregarding the evidence put forward by victims/survivors, by the anti-trafficking sector, and the ending violence against women and girls (VAWG) sector, the Home Office proposed an Immigration Enforcement Migrant Victims’ Protocol (the Protocol). The Protocol, which is yet to be implemented, will prevent immigration enforcement action against victims only while criminal investigations and proceedings are ongoing, and while the victims are being supported. It is unclear how victim status will be determined and there is no process for people who are witness to crime. As said by the Latin American Women's Rights Service and Southhall Black Sisters, the Protocol demonstrates the Home Office’s ‘unwillingness to soften, let alone dispense with, the harmful and discriminatory impact that its immigration policies have on those who are most in need of protection.’
Why we reject the Immigration Enforcement Migrant Victim’s Protocol
The Protocol fails to address the key concerns of victims with insecure migration status. Immigration enforcement will always be at odds with victim support and protection. Delaying immigration enforcement action until the post-investigation and proceeding period does not remove the victims’ and witnesses’ fears but merely defers the point at which the harms are triggered in some cases. Nevertheless, the Home Office insists that Immigration Enforcement holds a safeguarding function, going against the findings of the ‘Safe to Share?’ report in relation to domestic abuse victims, and the consistent position of the anti-trafficking and VAWG sectors and victims alike. Prioritising immigration enforcement undermines safeguarding and leaves victims vulnerable to continued exploitation and abuse by dissuading them from seeking help.
The European Union Agency for Fundamental Rights’ 2019 research on eight countries including the UK, found that migrant workers rank their insecure status as the main reason they chose not to report exploitation. In this sense, the Home Office’s approach plays into the hands of exploiters who target those with insecure immigration status with impunity. The active involvement of immigration enforcement will have a detrimental effect on victims and witnesses with insecure or uncertain immigration status, leaving them unprotected.
Standing in solidarity with our colleagues supporting migrants and victims in the UK, we reject the Protocol - which only serves to worsen the Government’s hostile environment. As the Home Office is currently approaching organisations to add a fig-leaf of legitimacy to the Protocol despite its known flaws, we join the call to refuse to engage with the Home Office in the development of the Protocol or the campaign to raise awareness around it. No one is safe until everyone is safe.
Secure Reporting Now
The anti-trafficking and ending VAWG sectors recognise the need to establish secure reporting policies and procedures so that individuals with insecure immigration status feel able to engage with authorities in the first instance. In doing so law enforcement and labour market enforcement authorities must end the practice of sharing data on victims’ and witnesses’ migration status with immigration enforcement. As demonstrated by practice and guidance around the world, this is a workable and realistic solution.
Where secure reporting practices are in place, labour market enforcement authority and police referrals would also enable victims to access vital culturally and linguistically appropriate support from specialist organisations. Moreover, it would help them to receive legal advice to regularise their status and access the holistic support they need from those who can provide safe spaces and have expertise in safeguarding. As recognised by the Home Office, victims must be ‘treated first and foremost as victims’[2] regardless of their immigration status.
Where secure reporting pathways do not exist for victims, the provision of support and protection will be limited by increased distrust of authorities, victims not coming forward to report crimes, reduced identification of victims and perpetrators, and ultimately, the continued empowerment of exploiters who have an additional weapon in their arsenal to coerce victims. As set out in the explanatory report to the Council of Europe Convention on Action against Trafficking in Human Beings 2005 (ECAT), ‘the greater victims’ confidence that their rights and interests are protected, the better the information they will give.’[3]
[1] The police super-complaints system allows designated organisations to raise issues on behalf of the public about harmful patterns or trends in policing.
[2] Home Office, (2021) ‘Guidance - Review of data sharing: migrant victims and witnesses of crime,’ para. 18.
[3] Explanatory Report to the Council of Europe Convention on Action against Trafficking in Human Beings – CETS 197 – Action against Trafficking in Human Beings, para. 181.
Joint response to the “Home Office and Police data-sharing arrangements on migrant victims and witnesses of crime with insecure immigration status”
Data sharing between the police and Immigration Enforcement is an issue that has raised concerns about its impacts on migrant victims and witnesses of crime for years. It forms part of the government’s ‘hostile environment’ that has led organisations such as the Latin American Women’s Rights Service to report a significant increase in the number of women who are deterred from reporting serious crimes (including domestic abuse and modern slavery) owing to the legitimate fear and real possibility of facing detention and deportation.
In 2018, Southall Black Sisters and Liberty lodged the first-ever super-complaint on data sharing between the Police and the Home Office. In December 2020, the findings of the super-complaint investigation, led by three independent police watchdogs, were published. It concluded that these arrangements are significantly harming not only victims of crime but also the public interest, as crimes are not reported and therefore remain unpunished. The report also confirmed that in domestic abuse cases, data-sharing with Immigration Enforcement does not constitute safeguarding. Among many recommendations made, the police inspectorate bodies called for immediate action to stop this practice and recommended a review of the data-sharing schemes. The aim is to establish safe reporting mechanisms for all migrant victims and witnesses of crime.
In December 2021, the Government published the “Home Office and police data-sharing arrangements on migrant victims and witnesses of crime with insecure immigration status” review. The contents state that data-sharing with Immigration Enforcement (IE) is essential to protect victims. The Review rejects the need to establish a firewall that makes it safer for victims with insecure immigration status to approach the police to report crimes safely. Instead, an IE Migrant Victims Protocol was proposed, this protocol is meant to prevent immigration enforcement action against victims whilst criminal investigations and proceedings are ongoing. The Home Office believes that information sharing between the police and IE is necessary to safeguard and protect vulnerable victims of crime.
LAWRS research shows that victims of VAWG with insecure immigration status are unlikely to approach the police because they believe that the police will prioritise their lack of legal status instead of being protected as victims of serious crimes. These fears are based on years of hostile immigration policies that prevent migrant victims from accessing safety and justice. We, therefore, disagree with the Government’s view that Immigration Enforcement is playing a safeguarding role as it is clear its primary role is to enforce immigration laws, using detention and deportation as its primary tools.
We believe a complete firewall on data-sharing between the police and immigration enforcement is the most appropriate safe reporting mechanism. This would allow victims and witnesses to feel confident in approaching the police to report crimes and are more likely to engage in criminal proceedings which will, in turn, allow the police to hold perpetrators to account and prevent crime. However, the Home Office Review and the Immigration Enforcement (IE) Migrant Victims Protocol have failed to address the harm generated by data-sharing and failed to guarantee safety in reporting to the police without the fear of detention or deportation.
We reject the Protocol. It only serves to continue and heighten the Government’s hostile immigration policy and as such, we will not be engaging with the Home Office in its development. Our commitment is to ensure all victims can be safe, irrespective of their migrant status. We’ll continue to campaign and advocate for appropriate safe reporting mechanisms that are meaningful to the women we serve in forthcoming legislation and policy processes.
Read our full response here.
This joint response is supported by:
Latin American Women’s Rights Service
Step Up Migrant Women Campaign
Southall Black Sisters
Liberty
Focus on Labour Exploitation
Kalayaan
Middle Eastern Women & Society Organisation
Asian Women’s Resource Centre
The Voice of Domestic Workers
Imkaan
Safety4Sisters North West
Kanlungan Filipino Consortium
The Angelou Centre
Contact: Elizabeth Jiménez-Yáñez
Policy and Communications coordinator on VAWG
elizabeth@lawrs.org.uk
077 1396 7767
Día Internacional de los Derechos Humanos 2021 - Por el colectivo WARMI
Hoy, 10 de diciembre, marca no solamente el final de los 16 Días de Activismo Contra la Violencia de Género, sino también el Día Internacional de los Derechos Humanos.
Como mujeres migrantes, la experiencia nos ha enseñado que cualquier persona puede ser víctima de violencia, pero ciertos rasgos que conforman nuestra identidad, tales como el género, raza y el estado migratorio, aumentan la vulnerabilidad y restringen nuestra capacidad de obtener apoyo.
El ambiente hostil hacia las personas migrantes, establecido hace más de una década en el Reino Unido con el objetivo de reducir la inmigración, ha llevado a millones de personas a ver sus derechos fundamentales vulnerados. Es así como muchas mujeres migrantes se ven imposibilitadas de acceder a tratamientos de salud, por ejemplo, por no estar seguras de sus derechos, por no poder pagarlo o por miedo a incurrir en deudas.
Debido a nuestra condición de inmigrantes, a menudo también nos vemos muchas veces imposibilitadas de trabajar, teniendo que depender económicamente de otras personas e incrementando nuestra vulnerabilidad, o accediendo a empleos en condiciones de explotación. Es también gracias a estas políticas hostiles que, como víctimas, muchas nos vemos imposibilitadas de pedir ayuda a la policía, por miedo a que compartan nuestros datos personales, que nos arresten o deporten, o simplemente que no nos crean.
Este año, según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el tema del Día de los Derechos Humanos es la IGUALDAD. Según el artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos ‘todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos.’ En WARMI nos preguntamos: todos tenemos los mismos derechos, pero ¿podemos ejercerlos con igualdad?
Queremos un Estado que reconozca nuestro valor y nuestros derechos como seres humanos. Queremos que nuestros cuerpos y experiencias no sean reducidos a estereotipos y que no duden de nuestra denuncia de los abusos. Queremos que las víctimas no se conviertan en acusadas. Queremos mejores condiciones de trabajo y la posibilidad de una potenciación económica. Queremos vivir sin miedo.
Tenemos derecho a una vida libre de violencia. Tenemos derecho a una vida digna. Tenemos derecho a no sufrir discriminación, a que se respete nuestra cultura, a poder vivir libremente en familia y comunidad. Tenemos derechos, y vamos a hacerlos valer.
A continuación nosotras WARMI hemos creado una lista de lo que queremos cambiar en la sociedad para lograr el respeto y para que podamos vivir una vida segura y digna.
- Que el gobierno británico reconozca oficialmente a la comunidad latinoamericana como minoría étnica en Reino Unido.
- Que haya una lucha activa contra la discriminacion.
- Queremos trabajar en condiciones dignas, con salarios que reconozcan nuestro esfuerzo, y que los empleadores que no cumplen con la ley sean responsabilizados.
- Queremos una fiscalización más cercana, estricta y independiente de la supervisión de la inmigración, del Estado a las empresas, por ejemplo de limpieza, para garantizar que cumplan con los derechos y seguridad de las trabajadoras.
- Queremos más financiamiento para clases de Inglés (ESOL), con disponibilidad para las personas que trabajan en horarios antisociales.
- Que el Servicio Nacional de Salud (NHS) provea servicios gratuitos para todxs, incluyendo a personas indocumentadas.
- Queremos más financiación y un acceso justo a los intérpretes para que las mujeres inmigrantes puedan denunciar a sus agresores con seguridad e independientemente de la barrera del idioma.
- Queremos que la policía anteponga nuestra seguridad a nuestra situación migratoria y que no comparta nuestros datos personales con el Home Office.
- Queremos un sistema de asilo justo y más humano que proteja los derechos de los refugiados, además estamos firmemente en contra de la creación del Acuerdo de Nacionalidad y Fronteras que discrimina a los solicitantes de asilo según su forma de llegada al Reino Unido.
- Queremos una educación decolonial que incluya y respete los conocimientos indígenas y africanos.
- Queremos estar al frente del debate y decisiones sobre las leyes de inmigración y protección de las mujeres.
Los derechos de las inmigrantes son derechos humanos.
El colectivo Warmi
En Sin Fronteras: Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos
Sin Fronteras, el grupo de jóvenes de LAWRS, presenta su primera Guía para el bienestar personal de las mujeres jóvenes, titulada: “Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos”.
La Guía es presentada en el marco de los 16 días de activismo contra la violencia de género, una campaña de activismo feminista, que inicia el 25 de Noviembre con el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer. Esta Guía es un aporte a la campaña de LAWRS que nos recuerda lo importante de cuidar de nosotras mismas, como estrategia de prevención de cualquier forma de violencia contra las mujeres y las niñas.
La Guía incluye un contenido informativo acerca de temáticas de bienestar personal (como relaciones saludables, abuso y autoestima), así como también: sugerencias, consejos, ejercicios y recursos. De igual manera, se incluyen las voces de las jóvenes migrantes latinoamericanas que participan del grupo Sin Fronteras, siendo así el resultado de una creación colectiva, que recopila lo compartido por ellas en las sesiones grupales de bienestar personal, organizadas por el proyecto Sin Fronteras, y facilitadas por la terapeuta juvenil de LAWRS.
Así, las chicas del grupo Sin Fronteras suman sus voces a la lucha por la eliminación de las violencias contra las mujeres y las niñas, resaltando la importancia de cuidar de nosotras mismas.
“Hablar de estos temas es muy importante, sobre todo en estas épocas de estrés. Es bueno poder enfocamos en la salud mental y cómo nos vemos afectadas si no nos cuidamos”
Participante del Grupo Sin Fronteras – LAWRS.
En nuestro grupo Sin Fronteras, sabemos que el bienestar personal es importante para nuestra salud mental, y crecimiento físico y emocional; y esta Guía es un esfuerzo para llegar a aquellas niñas y mujeres jóvenes que necesitan escuchar este mensaje de aliento.
“Es importante saber que no estás sola! No eres la única que se ha sentido triste”
Participante del Grupo Sin Fronteras – LAWRS.
Esta Guía fue preparada con amor para todas ellas y para recordarles que: ¡no están solas!
Hacemos un especial reconocimiento a todas las jóvenes que asistieron a las sesiones grupales de bienestar personal. Gracias por compartir sus experiencias, opiniones, sentires y cariño, por nutrir la conversación, y por ser el apoyo de unas y otras.
Descarga aquí la Guía “Nosotras somos, Nosotras nos cuidamos”:
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